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El exfutbolista Rolando Chilavert y su hijo, Iván Chilavert declararon esta tarde ante la Fiscalía sobre su viaje a Odessa, Ucrania. Ambos aseguraron que "estaban amenazados de muerte" en todo momento y denunciaron además que los tuvieron retenidos contra su voluntad en un sótano, también contaron sobre la existencia de un "General" que tendría un masivo poder en Ucrania y que el mismo buscaba que Rolando forme parte de una supuesta red mundial de lavado de dinero, extorsionando a los Chilavert para que accedan a ese trato.


Motivo del viaje a Odessa:

Según Rolando, él mantuvo un contacto con un empresario local para poder dirigir un club ucraniano. “Llegamos el 31 de diciembre a Odessa con mi hijo y en el aeropuerto y ahí nos estaba esperando Fernando Martínez Vela, él estaba con un guardaespaldas que parecía iraní, luego de recorrer unas instalaciones deportivas fuimos al hotel”, señaló.

Fernando Martínez Vela:

Comenzando a declarar Iván, dijo que fueron a la casa de Fernando Martínez y que los llevaron a un sótano donde los mantenían alimentados solamente con agua y café. “Nosotros estábamos temblando de miedo, de repente el iraní sacó unas revistas y entre eso un álbum de figuritas del mundial donde figuraba mi papá e hizo que le autografíe, luego nos sacaron de ahí para hablar con Fernando por lo económico”, hilaba.

“Es un loco, un enfermo que inhala cocaína cada 10 minutos”, señaló Rolando al respecto.

‘El General’:

Durante la declaración, reiteradas veces citaron a ‘El General’, quien sería una persona que “manejaba” el club deportivo que buscaba la dirección de Chilavert y que no existía un presidente del club en sí, sino simplemente una “fachada”.

“Nosotros no sabíamos que pasaba pero fuimos a un bar donde ahí conocimos al ‘general’ para poder firmar el contrato y ahí Fernando nos dijo que el general controlaba todo en Odessa, qué el tenía más poder que la ley y que nunca le temblaba la mano ni el pulso para llenar de plomo o tirar bombas a quienes no llegaba a un acuerdo” y que el mismo sería quien “solventa las guerras para que Odessa forme parte de Rusia”, expresó Rolando.

Al momento de retirarse, los Chilavert quisieron pagar la cuenta en dólares y eso motivó ‘al general’ a “explotar”, diciendo que se tenía que pagar en libras, euros o tarjetas y que era una ofensa para él y su gente pagar en dólares.

Día donde se filmaron los videos viralizados:

Según lo que declaraba Iván, su padre y él fueron llevados de vuelta al bar para encontrarse con ‘el general’ de vuelta y en esta ocasión, éste vino acompañado de guardaespaldas “que no fallan un solo tiro y apuntan en la cabeza”, según lo que les dijo Martínez Vela a los paraguayos. “Temblabamos de miedo en serio, nosotros estuvimos amenazados de muerte todo el tiempo”, sentenció.

Por los videos, aseguran “no haber estado en sí” tras haber consumido unos ‘shots’ que ‘el general’ los había obligado a tomar. Iván manifestó que comenzaron a filmar lo ocurrido y al reclamar eso fue empujado al piso comenzando a perder conciencia y relató escuchar que su papá gritaba “no mates a mi hijo, voy a hacer lo que quieras, matame a mi, pero no a mi hijo” y ahí lo habían forzado a bajarse el pantalón “eso no fue espontáneo, a mi me forzaron y estaba amenazado para hacer eso”.  Siguiente a eso, aseguran no recordar nada más de lo que pasó hasta el día siguiente al despertar en el hotel.

“Nos despertamos en el hotel y estabamos cubiertos de orín, luego de eso nos dimos cuenta que estabamos sin dinero y documentos, nos habían robado los pasaportes”, complementaron y al ver sus documentos extraviados, decidieron contactar con personas en Paraguay. “Esto nunca tuvo un interés deportivo, fue una extorsión por parte de lo que sería una mafia ucraniana”, aseveró Rolando.

Las llamadas que habían realizado a su gente en Paraguay alteraron mucho a Fernando Martínez y ahí él comenzó a amenazarlos de muerte pero el mismo los obligó a participar de filmaciones donde “todo estaba bien y no pasaba nada, ese es el video jugando fútbol pero se puede ver mi cara de temor ahí, de vuelta en todo momento estábamos amenazados de muerte”, aportó el hijo.

Contacto en Paraguay:

El hermano de Iván habría sido quien contactó a la Fiscalía paraguaya sobre lo que estaba ocurriendo en Odessa con Iván y su padre. “Tuve una llamada con Fernando y le dije que ya presenté una denuncia y él me ordenó que retire esa denuncia y desmienta todo, porque si no iban a matar a mi papá y hermano”, añadió.

Tras la llamada, Martínez supuestametne cortó el teléfono y amenazó de muerte una vez más a Rolando e Iván y dijo que “ahora en dos minutos verán el verdadero poder el general” y dos minutos después habría aparecido una persona que decía ser el comandante de la policía, que los había “perdonado por esta vez” a los Chilavert pero en una próxima los iban a matar sin pensarlo, relataban.

Luego de esto, Rolando e Iván fueron llevados de vuelta a un bar y luego a un club de strip tease, donde los habían obligado a llevar mujeres a su hotel, pero ninguno de los dos accedieron y recibieron más amenazas, entre tanto, ‘El General’ ya los quería fuera de la ciudad “esa misma noche” y estaban alertados que “si intentaban una cosa más los iban a matar”.

El “Escape perfecto” a Kiev:

Según Iván, tuvieron un “escape perfecto” gracias a los diplomáticos paraguayos que se presentaron en su hotel y que habían ido para que salgan de Odessa, pero primero deberían conseguir un permiso de ‘el general’.

Luego de conseguir el permiso, los Chilavert llegaron a una estación de buses y fueron rodeados por unas personas que parecían militares mientras esperaban la llegada de los diplomáticos ucranianos. “En ese bus nos iban a acribillar, siempre nos decían que dos cuerpos de unos paraguayos nadie iba a buscar, que simplemente jamás llegamos y ahí”, contaba Iván a punto de romper en lágrimas.

“Agradezco al diplomático paraguayo que no voy a decir su nombre, pero él arriesgó su vida para salvarnos, él consiguió dos camionetas y con eso salimos de la terminal de Odessa para Kiev, donde ahí en el consulado paraguayo ya nos recibieron con nuestros pasaportes de emergencia y los pasajes, escapando así de Odessa a salvo, gracias a la Virgencita y una cruz que me dio mi mamá antes del viaje”, finalizaba Iván.

“Ni Dios sale de Odessa, pero nosotros gracias a él salimos con vida”, sentenció Rolando Chilavert.

 

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