La actividad física proporciona numerosos beneficios a la salud. La práctica regular de ejercicios o deportes ayuda a reducir la aparición de factores de riesgo para el desarrollo de enfermedades crónicas como la diabetes, las afecciones cardiovasculares, algunos cánceres, osteoporosis, hipertensión arterial, entre otras patologías. A su vez, ayuda a colaborar con el mantenimiento de un peso adecuado y aumentar así la calidad de vida de las personas, puntualiza el Lic. Eduardo Enciso, responsable de la Unidad de Promoción de Actividad Física del Ministerio de Salud Pública.


Para disfrutar de todos los beneficios que otorga la actividad física regular, Enciso expone algunos tips útiles y necesarios para disfrutar del ejercicio en este verano.

1.  Realizar el chequeo médico anual. Esto permitirá evaluar las condiciones físicas de cada persona y recomendar los ejercicios que colaboren a mejorar su salud y evitar que se provoquen lesiones deportivas.

2.  La hidratación es sumamente importante. Se debe beber abundante agua antes de comenzar a ejercitarse para iniciar la hidratación, durante la actividad y al finalizar la misma, para reponer el líquido perdido. No se debe esperar a tener sed para tomar líquido, ya que es el primer síntoma de la deshidratación.

3.  Vestir ropa cómoda, preferentemente de algodón y de colores claros. Evitar las ropas oscuras y abrigadas, y cuidar las partes expuestas del cuerpo con protector solar en lo posible; proteger la cabeza con un gorro durante el día.

4.  Usar calzados cómodos. Es importante que sea uno que proteja la estructura ósea y articular que reduzcan el impacto. Elegir zapatillas deportivas con buena amortiguación. Se recomienda superficies blandas como tierra o pasto para caminar o correr por mucho tiempo.

5.  Evitar horas pico. Elegir horarios en los que las temperaturas son un poco más bajas; si se va a entrenar al aire libre no exponerse al sol entre las 10:00 y las 17:00. Aprovechar las primeras horas de la mañana y el atardecer.

6.  Mantener una alimentación variada, balanceada y equilibrada. Incluir frutas frescas de estación, verduras, cereales, lácteos, huevos y legumbres. Luego de comer, se sugiere esperar más de una hora antes de comenzar a realizar una actividad física.

7.  Actividad física diaria. La Organización Mundial de la Salud señala que, el tiempo de actividad física recomendada según edad es de, 60 minutos como mínimo por día para niños de 5 a 17 años y 150 minutos semanales para adultos de 18 a 65 años.

8.  Calentamiento previo antes de iniciar la actividad física. Con ejercicios cortos, sin impacto y de preparación para el movimiento y ejercicios de estiramiento al finalizar para relajar el cuerpo y evitar lesiones posteriores.

9.  Comenzar con ejercicios leves y simples. Y de forma progresiva ir aumentando la intensidad y las cargas de acuerdo a la condición física y el grado de tolerancia al esfuerzo de cada persona, especialmente en las que no estén acostumbradas a una rutina regular de entrenamiento.

10. Contar con asesoramiento de un profesional de actividad física. Esto, para aumentar la intensidad y las cargas del entrenamiento regular y de esta manera lograr las metas y los objetivos propuestos.

Fuente: Ministerio de Salud

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