La preeclampsia es una complicación del embarazo que se caracteriza por la presión arterial alta que se presenta comúnmente en la segunda mitad del embarazo, en mujeres cuya presión arterial es normal, y además presenta daños en órganos como el hígado y los riñones.


El Dr. Gustavo Brítez, ginecólogo y coordinador del Programa de Pre eclampsia de la Cátedra y Servicio de Ginecología y médico del Espacio Ñangareko del Hospital de Clínicas de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNA, mencionó que si no se trata, esta puede generar graves complicaciones, incluso mortales, tanto para la mujer gestante como para el bebé.

La presión arterial alta puede presentarse lentamente o de manera repentina durante el embarazo, por ello controlar la presión arterial es una parte importante de tu cuidado prenatal, porque el primer signo de preeclampsia es con frecuencia el aumento de la misma; además los dolores de cabeza intensos, molestias en la visión como borrosa o pérdida temporal de la misma, nauseas y vómitos, nivel de plaquetas bajas, dificultad para respirar y menor producción de orina y alteraciones de la función hepática”, refirió el especialista sobre los síntomas a tener en cuenta.

Mencionó que debido a que los dolores de cabeza, las náuseas, las molestias y los dolores son quejas frecuentes durante el embarazo, es difícil determinar si los estos síntomas comunes son solo parte del embarazo o pueden indicar un problema más grave, especialmente si se trata del primer embarazo, por ello recomienda seguir estrictamente los controles prenatales, y más aun si la mujer se encuentra en el grupo de riesgo.

Cuando hablamos de grupo de riesgo nos referimos a las mujeres con antecedentes familiares de hipertensión o embarazos con preeclampsia; así también patologías como diabetes, enfermedad renal o lupus; la edad, embarazos seguidos u otras afecciones”, explayó.

En cuanto a la población de mayor riesgo señaló a las que presentan baja ingesta de calcio, quienes tienen una mayor incidencia a la preeclampsia, por ello, la indicación de calcio y el consumo es fundamental durante el período de gestación.

Sobre las medidas para disminuir los riesgos señaló que no existe un tratamiento en concreto para esta afección, pero llevar una alimentación baja en consumo de sal, cambio de actividades, restringir calorías o el consumo de ajo o aceite de pescado no reducen los riesgos. Por ello, apunta a que es importante no auto medicarse, ni consumir vitaminas o algún suplemento sin antes consultarlo con el médico. “Consumir medicamentos sin consultar al médico es altamente riesgoso para ambos, la madre y el bebé; generalmente esta afección concluye en el momento del parto”, puntualizó.

Compartí: