La Faringoamigdalitis es la inflamación de la orofaringe y las amígdalas que se caracteriza por la presencia de dolor de garganta y de las anginas. "Son procesos infecciosos e irritativos; y los más frecuentes son la faringoamigdalitis viral, seguida por la infecciosa bacteriana que también se ve mucho pero en menor volumen; pero dado la condición del verano vemos con cierta frecuencia la presencia de procesos irritativos no infecciosos a nivel de la faringo, puesto que ese es un territorio de vinculación del sujeto con el exterior”, explicó el Dr. Dr. José Nicolás Morínigo, médico otorrinolaringólogo del Hospital de Clínicas.


El especialista menciono que la faringoamigdalitis es uno de los diagnósticos más frecuentes en la consulta de atención primaria y es una enfermedad infecciosa, por tanto, adquirida por contagio, bien a través del aire (al toser o estornudar), o bien por contacto directo.

 “La exposición a factores irritantes ambientales y como vivimos en un país con elementos de polución importante, con efectos de calor excesivos y se utilizan los aires acondicionados que condicionan a ambientes no completamente naturales por lo que hay un grado de rinitis, o inflamación o congestión nasal, y eso genera irritaciones; siempre hay que discriminar el origen, si es una cuestión irritante ambiental o es infecciosa”, explayó.

 Síntomas

En el caso de las amigdalitis producidas por un virus, los síntomas suelen ser de inicio gradual, con fiebre moderada, síntomas catarrales de intensidad variable y escasa afectación del estado general.

En tanto el de origen bacteriano se da con un inicio brusco de la enfermedad con fiebre alta, entre 38 y 39 grados centígrados, dolor de la faringe, que suele ser intenso, y ganglios dolorosos y de gran tamaño en el cuello. Aquí también se pueden presentar otros síntomas como la cefalea, dolor abdominal entre otros.

 Tratamiento

En el caso de la faringoamigdalitis infecciosa se pueden presentar complicaciones, por ello debe ser tratada de forma rápida.

 “Una vez cuando se tiene el diagnóstico se empieza con el tratamiento; si es irritante un antialérgico general sirve para manejar la molestia, ya en caso de que sea viral, las medicaciones son otras, y si es bacteriana se incluyen los antibióticos”, refirió.

 Prevención

Los gérmenes que provocan las infecciones virales y bacterianas son contagiosos, por lo tanto, para prevenirlas se requiere una buena higiene.

 Por ello, los especialistas recomiendan lavarse las manos con frecuencia, especialmente después de ir al baño o antes de comer y, sobre todo, después de toser o estornudar. Si no se puede, es aconsejable llevar siempre desinfectantes a base de alcohol de manos.

 Es importante, además, no compartir alimentos, vasos o cubiertos y evitar el contacto cercano con personas que puedan estar enfermas.

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