El futbolista argentino Emiliano Sala, que se encuentra desaparecido en el Canal de la Mancha desde el martes, destacaba desde bien joven por su potencial futbolístico, marcado por una gran potencia física, y por ser "un compañero excelente", contó este miércoles a Efe su exentrenador Diego Solís.


El técnico lo dirigió en el club San Martín de Progreso, la localidad de 3.000 habitantes en la que Sala se crió, desde los 13 años hasta los 15, edad en la que se enroló en el Proyecto Crecer que terminó por catapultarlo a Europa, y lo recuerda como un chico “humilde”, y que destacaba por ser “un gran compañero”.

“Como compañero era excelente, como creo que es ahora, todo el mundo habla bien de él”, aseguró.

Dentro del terreno de juego, Emiliano ya demostraba las cualidades que lo llevarían a convertirse en profesional, mostrando un juego en el que sobresalían “su potencia, buen cabezazo y un gran remate”, además de “su picardía” y la forma que tenía de “aguantar la pelota”.

“Buscábamos que le realizaran alguna falta fuera del área, cosa que haya algún tiro libre y el remate fuera de él y que vaya al arco. Los chiquitos eran de esa edad (13 a 15 años) y un remate potente de él era gol”, manifestó.

Tras dos buenos años a las órdenes de Solís, Emiliano abandonó su Progreso natal, en la provincia de Santa Fe (centro) para unirse al Proyecto Crecer en la vecina provincia de Córdoba, donde dio el salto definitivo “a nivel físico” y comenzó a realizar pruebas en equipos europeos.

“Fue trabajando mas físico y fue cambiando mucho más. Estuvo en la escuela (proyecto Crecer), iba mucho a España, iba a Bélgica, probaba en un lugar y en otro hasta que se fue a Francia”, relató.

A pesar del tiempo y la distancia, maestro y alumno mantuvieron una relación frecuente, que se intensificó durante la semana pasada, en la que se conoció la noticia de que el Cardiff pagaba 17 millones, cifra récord en su historia, por el atacante de 28 años.

“La semana pasada le había mandado que a ver si se justificaban tantos millones de dólares que valía él, así en tono de broma”, aseguró.

La respuesta de Sala no fue eufórica, si no que se ajustó a su estilo sobrio que “no demostraba tanta alegría”, algo que para Solís conserva desde su infancia, la de un “chico fío” y con mucha “humildad”.

A pesar de que los servicios de búsqueda británicos no son muy optimistas sobre la posibilidad de encontrar a Sala con vida, Diego asegura que se encuentra “con más esperanza que nunca” y “a la espera de alguna noticia” positiva sobre el chico que consiguió llegar a la elite futbolística a base de potencia y humildad.

Fuente: EFE

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