Al menos siete cuerpos han sido hallados sin vida en medio del lodo tras la rotura este viernes de una presa que almacenaba residuos minerales del gigante minero Vale en el estado brasileño de Minas Gerais, informaron fuentes oficiales.


Además de las siete víctimas, aún no identificadas, otras nueve personas fueron rescatadas con vida de la lama y conducidas a hospitales, y otras 100 también fueron halladas en buen estado en las zonas donde habían quedado aisladas, según un comunicado de la gobernación de Minas Gerais.

Las autoridades calculan en 150 el número de desaparecidos por la tragedia.

Una de las represas de Vale en una mina de hierro en jurisdicción de Brumadinho, municipio de Minas Gerais (sudeste), se rompió este viernes y un río con residuos minerales sepultó las instalaciones de la empresa y diversas viviendas en áreas rurales.

Los desaparecidos son en su mayoría empleados de una planta de Vale en la que el vertido sepultó algunas edificaciones ya que, según la gobernación regional, la empresa informó de que tan sólo ha localizado a 279 de los 427 trabajadores con los que contaba en las instalaciones.

“No sabemos cuántos estaban en el restaurante de la planta, ya que era hora de almuerzo, ni cuántos en una de las edificaciones de la administración”, afirmó Fabio Schvartsman, presidente de Vale, mayor productora mundial de hierro, en una rueda de prensa en la que informó de que ambos predios quedaron sepultados.

El presidente de Vale afirmó que aún se desconocen las causas del accidente y que la represa que se rompió estaba desactivada desde hacía tres años pero aún contenía desechos minerales, principalmente sílice, aunque en su mayoría era tierra.

“No sabemos lo que ocurrió. Es muy prematuro para tener informaciones sobre las causas del accidente”, dijo.

Según la secretaría regional de Medio Ambiente, la represa que se rompió tenía un área aproximada de 27 hectáreas y un muro de unos 87 metros de altura, y no recibía residuos desde 2015.

El accidente ocurrió tres años después de que la ruptura de los diques de Samarco, una minera en la que Vale tiene participación, provocara la mayor catástrofe ambiental de Brasil, que causó 19 muertos por un vertido de residuos minerales.

La tragedia de entonces generó una ola de siete millones de metros cúbicos de residuos minerales (níquel, sílice y hierro), mezclada con otros 55 millones de metros cúbicos de agua.

La catástrofe causó 19 muertos, la mayoría en la propia mina, en la localidad de Bento Rodrigues, que desapareció del mapa; provocó daños incalculables a lo largo de 650 kilómetros en la cuenca del río Doce y arrasó otras localidades pertenecientes a Mariana, otro municipio de Minas Gerais. EFE

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