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El Procurador Sergio Coscia dijo desde San José de Costa Rica que desde el 2008 al 2017 no se hizo casi nada para defender a Paraguay. "La demanda está hace mucho tiempo, en el 2008, era de Lugo se admite la denuncia. Ahí se debía intentar que no pase de la comisión a la Corte. Ahora, en la instancia final se está tratando de remontar", contó.


Además de los 63 millones de USD, Arrom y Martí exigen que le sean cubiertos sus tratamientos sicológicos, que una calle de Asunción lleve sus nombres y que en la casa donde afirman haber sido secuestrados se instale un museo contra la tortura.

Más sobre el caso

Los señores Juan Arrom y Anuncio Martí (más 22 familiares de los mismos) reclaman al Estado Paraguayo en concepto de reparación la suma total de USD 63.075.400. El monto reclamado se divide en: USD 20.000.000 para Juan Arrom y USD 20.000.000 para Anuncio Martí, más la suma de USD 1.000.000 para cada uno de los familiares de los mismos.

La demanda contra el Estado Paraguayo se funda en supuestos hechos de violación a sus garantías judiciales, tortura y desaparición forzada por parte de agentes estatales.

La Comisión alega que el Estado no ha realizado investigaciones con la debida diligencia. Sin embargo, de la carpeta fiscal -que cuenta con 13 tomos- se desprende que se ha iniciado, dirigido y finalizado una investigación seria y exhaustiva. De las 111 diligencias solicitadas por el representante de Arrom y Martí, 85 fueron realizadas. La Comisión habla de que el Estado no impulsó las investigaciones de oficio. Sin embargo, de los 13 tomos señalados se tiene que nada más y nada menos, 245 actos de investigación fueron impulsados por el Estado (de oficio).

La víctima del secuestro, Ma. Edith Bordón de Debernadi, ha declarado que en fecha 19 de enero del 2002 ha visto al señor Martí -sindicado como partícipe del secuestro- en la casa donde la tenían en cautiverio. Ella lo reconoció porque los días que fue secuestrada le identificaba como “el guardia malo” por las constantes amenazas recibidas por parte del señor Martí.

 

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