El Dr. Daniel Rivaldi y el MsC. Mario Smidt, investigadores del Departamento de Aplicaciones Industriales de la Facultad de Ciencias Químicas - UNA se encuentran trabajando con la Dra. Simone Favaro de la Empresa Brasileira de Pesquisa Agropecuária - EMBRAPA Agroenergía, en el desarrollo de alternativas tecnológicas para el procesamiento del coco mbocayá, en el marco del proyecto “Sistema de colecta y almacenamiento de frutos de Acrocomia aculeata y aprovechamiento del aceite de la pulpa con miras a su utilización como materia prima para la obtención de biodiesel”.


En el laboratorio, los científicos ya obtuvieron aceite de buena calidad por medio de métodos ambientalmente sostenibles y capaces de aumentar el volumen del producto extraído en más del 50%. Los trabajos se realizan en los laboratorios, y en la planta piloto se ejecuta la extracción del aceite de la pulpa del coco en procesos, sin el uso de derivados de petróleo y con bajo gasto energético, lo que da sustentabilidad ambiental al método.
El cocotero conocido como bocaiúva en algunos lugares de Brasil, o como coco mbokaja, en Paraguay, puede proporcionar un aceite de calidad y alto valor. Sin embargo, los métodos convencionales utilizados para su obtención, como el prensado, no logran obtener un producto óptimo, por lo cual se restringe su uso.
El aceite de coco producido en Paraguay se extrae principalmente de la almendra, de forma tradicional por prensado, así como de la pulpa. Como el manejo aplicado al fruto después de su cosecha no es adecuado, el aceite de pulpa tiene baja calidad. La investigadora Simone Fávaro explicó que, debido a esto, no puede ser materia prima para la producción del biodiesel.
De acuerdo con la investigadora, los procesos que fueron probados son de interés tanto en Paraguay como en Brasil. En el Paraguay, el aceite de coco comercializado es principalmente de la almendra, que representa solamente el 25% del potencial del fruto. Con la aplicación de nuevos métodos de extracción, la producción de aceite podrá incrementarse en más del 50% ya que se aprovecha también el aceite de pulpa. “La asociación con Paraguay nos está ayudando a complementar el trabajo con la visión de la industria, lo que traerá una ganancia también para la cadena del cocotero en Brasil”, resaltó Fávaro.
Con los resultados del trabajo se pretende apoyar las iniciativas de implantación de negocios con el cocotero, aprovechando el fruto de forma más eficiente, generando mayor viabilidad económica con productos de mejor calidad y con sistemas de producción de bajo impacto negativo sobre el ambiente.
Rendimiento y producción
La explotación del coco en Brasil y Paraguay todavía está centrada en el extractivismo. Paraguay se diferencia por tener un parque industrial a gran escala que procesa el coco desde hace más de 80 años. Actualmente se procesan alrededor de cinco millones de toneladas de fruta en nuestro país, del cual resultan en 2,5 toneladas de aceite de almendra y media tonelada de aceite de pulpa.
El bajo rendimiento en aceite de pulpa se debe a la forma de cosecha, por retirar los racimos con frutos aún verdes, y al procesamiento rudimentario. Con un manejo adecuado e industrialización. Los investigadores estiman que podría obtenerse más de seis toneladas de aceite de pulpa.
Las prácticas adecuadas de preservación de la especie son fundamentales para garantizar la variabilidad genética, característica imprescindible para programas de mejoramiento.
Fuente: EMBRAPA
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