Turquía, a través de su embajada en Paraguay, manifestó el interés de colaborar con las comunidades indígenas de distintas zonas de nuestro país, en torno a la artesanía nativa en sus diferentes expresiones, así como capacitar a los componentes de cada etnia, en idiomas y carreras técnicas y profesionales.


En tal sentido, la embajadora turca Armagan Inci Ersoy, a través de la Secretaría Nacional de Turismo, realizó una visita al departamento de Itapúa, para conocer los atractivos turísticos y las potencialidades de la zona, con el fin de trazar proyectos junto a la Senatur, el Instituto Nacional del Indígena y el Instituto Paraguayo de Artesanía.

Con el fin de conocer el tipo de artesanía y los elementos que se utilizan para crearla, Armagan Inci llegó hasta la comunidad indígena de Pindó de San Cosme y San Damián. Agradeció la acogida que los pobladores tuvieron con ella y se comprometió a ayudar en el mejoramiento de las labores artesanales y la capacitación necesaria para que los indígenas logren carreras técnicas o universitarias.

Siguiendo con su recorrido por Itapúa, la diplomática conoció la comunidad indígena Guavirami, en Trinidad, y junto a los nativos observó sus casas, sus tradiciones y disfrutó de la tradicional música del Coro Mbya Guaraní. En la ocasión, manifestó el interés de lograr un trabajo articulado con las comunidades indígenas para potenciar sus tradiciones y artesanía.

Asimismo, el recorrido incluyó la visita a la Misión Jesuíticas de San Cosme y San Damián donde apreció las figuras talladas en madera, que forman parte de las reliquias del arte barroco-guaraní, además del reloj solar, y el planetario Buenaventura Suárez, donde conoció parte de las investigaciones astronómicas que muestran el cielo guaraní. Y no podían faltar en el itinerario de la diplomática, la visita a los Patrimonios UNESCO de la Humanidad, las Misiones de Trinidad y Jesús de Tavarangúe, en donde disfrutó del show de luces y sonido, y el mapping en 3d respectivamente.

Llegando a la ciudad veraniega de Encarnación pudo conocer la Costanera y la movida en torno a los corsos. En la ocasión, degustó un rico terere con hierbas medicinales, adquirió artesanía en Ao po’i y Ñandutí en el local del Instituto Paraguayo de Artesanía, y conoció la historia del Carnaval encarnaceno a través de la Gobernación de Itapúa.

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