Unicef ha escogido a Paraguay para realizar una prueba piloto en Suramérica de un método de aprendizaje inclusivo que utiliza la tecnología para crear un contenido educativo único, al que pueden acceder tanto los alumnos que tengan algún tipo de discapacidad como los que no.


El proyecto consiste en una aplicación digital que se adapta a las necesidades de los niños con discapacidades visuales, auditivas o intelectuales, así como al alumnado que presenta problemas de aprendizaje como la dislexia.

La especialista en desarrollo inclusivo de Unicef, Rosangela Berman, explicó a Efe que el objetivo es que los niños con discapacidad utilicen “el mismo libro que sus hermanos y compañeros de clase”.

La aplicación incorpora para una misma lección el contenido en formato audiolibro para los niños ciegos, en forma de vídeos en lengua de signos para los sordos o con imágenes interactivas para los estudiantes que tengan dificultades de aprendizaje.

“Se está expandiendo porque el formato que proponemos no está en práctica en los países ricos del mundo, donde lo que ves son libros separados para cada discapacidad”, dijo la experta.

Esta revolucionaria idea también se ha presentado a los Gobiernos de Brasil, Argentina, Uruguay, Kenia, Uganda, Ruanda, India y Dubái, mientras que otros países como Nicaragua, República Dominicana o Egipto la han solicitado.

Unicef eligió Paraguay como el país para desarrollar su prueba piloto en Suramérica ya que está inmerso en un proceso de revisión de su sistema educativo, lo que ofrece “más oportunidades” que los estados que están “solidificados”, según Berman.

“Queremos probar un concepto y crear los elementos básicos para que pueda ser repetido, adaptado y cambiado en cualquier país”, explicó.

Además, la especialista considera que es “prioritario” actuar en materia de inclusión en Paraguay, que presenta un nivel muy bajo de escolarización de alumnos con discapacidad.

De acuerdo con los datos del más reciente informe de la Coordinadora de Derechos Humanos del país (Codehupy), únicamente un 36 % de los niños con discapacidad asiste regularmente a clase.

Para Berman, este proyecto es un primer paso para mejorar la educación en el país, lo que debe de estar acompañado de una mejora en la formación del profesorado, un descenso de los ratios de alumnos o la incorporación de docentes de apoyo.

Durante la última semana, un equipo de expertos de Unicef se ha reunido con responsables del Ministerio de Educación de Paraguay y de la Secretaria Nacional por los Derechos Humanos de las Personas con Discapacidad.

Además, han puesto en marcha un programa de talleres con editoriales de libros, profesores, expertos en currículum académico y especialistas en discapacidad para mostrarles cómo desarrollar este nuevo contenido digital.

La coordinadora de programas de Discapacidad de Unicef, Julie de Barbeyrac, dijo a Efe que los primeros encuentros con los profesionales paraguayos han sido positivos aunque para ellos supone un cambio muy grande en su forma tradicional de trabajar.

“Yo pienso que es un gran desafío porque no es solamente hacer un libro sino que supone un cambio de paradigma del sistema de educación, del currículum y de trabajar juntos”, añadió Barbeyrac.

En los primeros talleres, les han explicado a desarrollar un contenido accesible a partir de un texto tradicional y cómo adaptar los ejercicios para que puedan ser realizadas por todos los alumnos.

“Hay una actividad que consiste en mirar al cielo y explicar qué ves. Un niño ciego no puede hacerlo pero sí que puede contar cómo siente el calor que produce el sol”, relató la coordinadora de programas.

Con esta iniciativa, Unicef pretende modificar la forma de enseñar en todo el mundo, sin embargo reconoce que su función consiste en actuar como un “catalizador” para que sean los gobiernos, los docentes y las editoriales los que promuevan el cambio. EFE

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