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Blás Rodi, integrante del asentamiento 12 de junio, en el cual se realizó el violento desalojo por parte de agentes policiales, lamentó que las autoridades y fuerzas del orden hayan procedido de forma errónea y violenta, quemando las pertenecías de varias familias que ocupaban un predio de la Copaco ubicado en la ciudad de Luque. Lamentó que desde los órganos del Estado no brinden una salida pacífica y una solución real a la problemática de la tierra.


Según Rodi, existen “muchas barbaridades que se están diciendo sobre lo que fue el desalojo” e informaciones que son “totalmente falsas”. Negó además que se le haya comunicado del posible desalojo a los ocupantes del lugar

“Siempre hubo solo rumores de cateo como ya se hicieron en varias ocasiones”, refirió.

“Yo no sé si la prensa ya se puso a investigar la veracidad de las informaciones que Copaco  dejó de pagar impuestos inmobiliarios hace como 35 años atrás por el predio de casi 83 hectáreas”, cuestionó.

Explicó lo que se buscaba con la ocupación era la desafectación del predio perteneciente a Copaco y que el Estado compre la propiedad para hacer viviendas sociales para la gente.

Por lo que lamentó que el procedimiento policial haya sido erróneo y sin diálogos previos. “Hay personas que se quedaron con absolutamente nada. Los policías comenzaron a quemar las casas”, lamentó.

Sostuvo que lo que solicitaban era que el Estado, a través de las entidades correspondientes y de las Secretarías, financien las casas sociales o los terrenos.

Sobre las denuncias en contra de la dirigente y presidenta de la Comisión del Asentamiento, sostuvo que existen varios rumores al respecto del mal manejo de la mujer y sus vínculos con barras bravas del Sportivo Luqueño.

Sin embargo, aseguró que le solicitaban a cada asentado la suma de dinero, que comprendia desde 500 mil hasta 3 millones de guaraníes. “dependiendo del lugar en el que se le ubicaba a las personas”. “Es un pago que ellos le llaman derecho de piso por el cual (la Comisión del Asentamiento) no te daban ningún recibo”, manifestó.

“Pecamos de ingenuos tal vez, pero todas las personas que estábamos en ese lugar era por una necesidad de tener un pedacito de tierra, un techo donde nadie te pueda molestar donde se pueda vivir en paz”, contó.

 

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