En España, India, Alemania o Reino Unido, concentraciones, cacerolazos, paros generales o un simple delantal en la ventana marcarán este 8 de marzo.


“La huelga va”, decía el lienzo que colgaron manifestantes de la Coordinadora 8M en el centro comercial Costanera Center. Hacían referencia a la convocatoria a diversas movilizaciones a lo largo de todo el país este 8 de marzo, para conmemorar el Día Internacional de la Mujer .

Su protesta, lejos de ser aislada, se enmarca en una ola de movimientos feministas a nivel internacional que brotan con énfasis de cara un nuevo aniversario de la fecha. De hecho, con o sin huelga, se espera que agrupaciones de mujeres de 170 países de todo el mundo lleven a cabo manifestaciones en defensa de sus derechos. Sin embargo, en algunas de estas naciones hay duros obstáculos que tendrán que sortear para ello.

Europa se suma

Tal como el año pasado, cuando reunieron a cinco millones de personas en las calles , las españolas nuevamente marcharán acompañadas de una huelga general. Los movimientos feministas se han articulado en torno a una paralización de 24 horas y su manifiesto está enfocado en eliminar la brecha salarial, la defensa de la dignidad del trabajo doméstico y la erradicación de la violencia machista. Ésta última exigencia marcada por los emblemáticos casos de violación que han salido a la luz, como el de La Manada.

La convocatoria cuenta con el respaldo de los sindicatos más importantes del país y aunque el llamado es para todos los trabajadores, el eje está puesto en la paralización laboral de las mujeres -incluido el trabajo en el hogar-, con el fin de que la consigna de este año se haga evidente: “Si nosotras paramos, se para el mundo”.

En Reino Unido también han decidido sumarse. “We strike” (“Nosotras paramos”) es la frase de la huelga británica avalada por 36 organizaciones en el país. “El 8 de marzo hablaremos, resistiremos, atacaremos y nos negaremos a trabajar (…), estaremos en huelga por el trabajo que hacemos, sin importar si nos pagan o no”, afirma la página del movimiento.

Según consigna el portal ElDiario.es, en 2018 el paro laboral no fue secundado por muchas, aunque sí se reportaron manifestaciones multitudinarias. A las marchas se añadirán actividades que van desde clases de yoga y de tecnología, hasta festivales y conversatorios.

Las alemanas también han convocado a una protesta masiva en las calles este año. Es uno de los países donde se han registrado mayor cantidad de actividades nuevas y se han enfocado, al igual que en Reino Unido, en la lucha por eliminar la desigualdad salarial. Según cifras reveladas en 2018 por la Oficina Europea de Estadística ( Eurostat), en 2016 las mujeres en Alemania , primera economía de la Unión Europea , ganaban un 21,5% menos que sus pares hombres. El movimiento ha crecido tanto que, en enero pasado, Berlín se convirtió en el primer estado alemán en declarar el 8 de marzo como un día festivo.

Bélgica debutará con su primera huelga en conmemoración del Día de la Mujer. Los movimientos agrupados en el “Collecti.e.f 8maars” (Colectivo 8 de marzo), apoyado por sindicatos, pretende emular la manifestación de 2018 en España. “No nos imaginábamos que íbamos a tener tanto apoyo (…). Estamos contentas porque el objetivo este año era la iniciativa, empezar a movilizar a las mujeres en Bélgica “, explicó a EFE Martina Vidal, española radicada y miembro de la agrupación, quien admite que los belgas están “menos acostumbrados a salir a la calle”.

Además del paro laboral, en Bruselas se llamó a una manifestación y durante todo el día tendrán lugar concentraciones y círculos de debate. Estos eventos se reproducirán en ciudades como Amberes, Lieja, Gante o Mons. Para las que no puedan, se instó a participar de cacerolazos, vestir de morado, pegar carteles o simplemente colgar los delantales de cocina y guantes de limpieza en las ventanas. “Solo podemos esperar que sea una formidable primera edición y no haga más que crecer”, afirmó Vidal.

América Latina no es menos

Argentina es, sin duda, una de los grandes representantes en la lucha feminista tanto en la región como en el mundo. “Ni una menos, vivas nos queremos”, fue el lema con que miles de personas marcharon en 2017. La consigna traspasó las fronteras hasta llegar a oídos de mujeres de varios continentes e incentivó la primera huelga laboral feminista en España un año después.

Ahora, con varios años de experiencia y masivas protestas en el cuerpo, la huelga llegará marcada por cuatro grandes detonantes: según datos del Observatorio Ahora Que Sí Nos Ven -a partir de información en la prensa- solo en enero pasado se registraron en la Argentina 27 femicidios; dos niñas de 11 años, violadas y embarazadas, fueron obligadas a dar a luz a solo meses del debate parlamentario que casi logra la despenalización del aborto, y este año se llevarán a cabo las elecciones presidenciales.

En tanto, en Uruguay , la central sindical PIT-CNT resolvió este martes decretar un paro de actividades de media jornada sin distinción de género para este viernes. Este cese de actividades alusivo a la causa feminista, el segundo legal en la historia del país, tiene el objetivo de permitir la asistencia de todos los uruguayos a la marcha que dará inicio más tarde. “La lucha tiene que ser entre todas y todos”, dijo a EFE la secretaria ejecutiva de la entidad, Milagro Pau.

De esta manera, la multitudinaria manifestación convocada por la Coordinadora de Feminismos de Uruguay y que el pasado año agrupó a aproximadamente 300.000 personas, buscará romper un nuevo récord de asistencia este año.

Sin huelgas o reprimidas, pero movilizadas

Aunque en algunos países las movilizaciones por la igualdad se toman las calles, lo cierto es que en otros, los movimientos o son reprimidos por las fuerzas gubernamentales o bien no logran todo el respaldo que quienes los impulsan desearían.

En el primer caso está Turquía . Pese al temor de ser reprimidas, 165 organizaciones de mujeres turcas y kurdas decidieron convocar a una huelga general y a manifestaciones bajo el lema “Women are strong together” (Las mujeres son fuertes estando juntas). “El Estado trata de instaurar forzosamente a las mujeres en el rol tradicional de ser madre, obediente y sometida. Bajo el régimen del AKP (partido del presidente Recep Tayyip Erdogan ) la violencia hegemónica masculina en todas sus formas ha aumentado de forma extrema”, dijo a ElDiario.es Seda Can, de Asambleas de Mujeres Socialistas (SKM) de Turquía.

Una muestra de lo que podría ocurrir este viernes se vislumbró el 25 de noviembre pasado, cuando durante las protestas del Día Internacional contra la Violencia de Género la policía lanzó gases y bloqueó a quienes buscaban avanzar por las calzadas. Algo similar sucedió ese mismo día en Nicaragua , donde todo tipo de manifestaciones han sido silenciadas por el gobierno de Daniel Ortega , sumido en una profunda crisis y un amplio rechazo popular. Lo mismo se espera ocurra este 8 de marzo en ese país.

Irlanda y Austria, en cambio, responden a la falta de apoyo. En Irlanda no existe una “acción feminista organizada” como tal, pero sí movimientos locales que intentan hacerse presentes ante esta carencia. Uno es la Asamblea 8M de Dublín, que se constituyó a partir de concentraciones en 2018 y que fue impulsada por extranjeras, especialmente latinoamericanas. Han conseguido programar una mesa informativa para la víspera de un paro simulado, varias lecturas de manifiestos y “acampada feministas”.

En Austria , en tanto, el movimiento ha debido enfrentarse a la negativa de los sindicatos a sumarse a la huelga internacional. Ante ello, se han organizado algunas movilizaciones y un sector más joven tiene preparado una marcha con tambores, vestidos originarios y coreografías, para visibilizar la discriminación hacia mujeres de comunidades étnicas.

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