La Fiscalía de Paraguay imputó este jueves a 35 personas por un delito de invasión de bien ajeno, después de que efectivos policiales desalojaran a unas mil personas de un predio en la ciudad de Luque, en un operativo que dejó varios heridos.


Durante el desahucio, efectuado el miércoles en una propiedad de la estatal Compañía Paraguaya de Comunicaciones (Copaco), resultaron heridos un agente de policía que perdió un ojo como resultado de un impacto y uno de los ocupantes, que fue atendido por problemas de salud.

Asimismo, un reportero gráfico del diario Última Hora que estaba cubriendo el operativo denunció que fue agredido por varios agentes de policía mientras realizaba su trabajo, lo que le provocó una fisura en las costillas.

La Fiscalía informó hoy en un comunicado que el altercado se produjo como resultado de una reacción “de manera violenta” de los ocupantes de la finca, cuando se personaron los agentes de policía, a los que les arrojaron varios objetos.

En el lugar, fueron localizados petardos, bombas de fabricación casera, cócteles molotov, objetos punzantes, tuercas, balines acerados y cristales, informó la Fiscalía.

Además, el Ministerio del Interior relató en un comunicado que los ocupantes recibieron apoyo de grupos ultras del club Sportivo Luqueño, de la primera división, que presuntamente utilizaban el asentamiento como estructura para la comercialización y venta de drogas.

El ministro del Interior, Juan Ernesto Villamayor, aseguró hoy ante los medios que durante el desalojo se cumplió con el protocolo establecido, ya que se advirtió con 72 horas de antelación a los ocupantes para que abandonaran la propiedad.

“Yo creo en la propiedad privada, en el valor de la Constitución y de la ley. Mientras esté en el ministerio, me voy a encargar de que se cumpla”, agregó el titular del Interior.

Villamayor defendió la actuación de los agentes durante el operativo y señaló que estaban cumpliendo con su obligación, ya que había una orden judicial de desalojo.

En ese sentido, indicó que no se puede “abandonar los derechos de la gente, legítimamente constituidos en base al trabajo”, ya que eso supondría dejar el país “en manos de los violentos y los anárquicos”.

Villamayor lamentó la lesión que sufrió el suboficial Cristian Galeano, que evoluciona positivamente en e un hospital, y a quien visitó personalmente, junto con el presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez.

El ministro aseguró que a veces la ciudadanía no es consciente del riesgo que sufren los agentes en el ejercicio de la profesión ya que pueden salir “heridos” e incluso “perder miembros”.

A preguntas de los periodistas, Villamayor indicó que se va a llevar a cabo una investigación sobre los sucesos del desalojo, incluida la presunta agresión que sufrió el periodista Raúl Cañete.

Sin embargo, señaló las dificultades que tienen los agentes para localizar a los reporteros de los medios de comunicación, cuando no van identificados con un chaleco reflectante.

La redacción de Última Hora emitió un comunicado oficial en el que repudiaron la “violencia extrema y agresión” de los agentes contra el reportero “por el solo hecho de realizar una cobertura periodística”.

“Las agresiones por parte de los efectivos policiales hacia el compañero del diario se dieron con la clara intención de quebrantar su labor, buscando evitar que registre el suceso”, reza el comunicado.

Además, la redacción del periódico denunció que la Fiscalía está tratando de acreditar a los periodistas para este tipo de coberturas, lo que representa un “retroceso en el derecho de libertad de prensa, como ocurría bajo el régimen stronista”.

Fuente: EFE

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