Los presidentes de Argentina, Uruguay y Paraguay, así como los de Estonia y Camerún, entre otras altas autoridades de 193 países, participarán de la segunda Conferencia de Alto Nivel de las Naciones Unidas (ONU) sobre la Cooperación Sur-Sur, que se celebrará en Buenos Aires del 20 al 22 de marzo.


Se trata de la única conferencia de la ONU que acogerá América Latina durante este año, que aglutinará sesiones plenarias que se busca culminen con un documento consensuado centrado en los 17 objetivos de la agenda 2030, relativos al fin de la pobreza, la igualdad de género, la salud o la acción por el clima.

En una reunión en Buenos Aires con periodistas de agencias internacionales, Ana Ciuti, directora general de Cooperación Internacional de la Cancillería Argentina, concretó este viernes que el primer “desafío” de ese documento será lograr el consenso del “mundo entero” sobre los temas de desarrollo.

“Lo interesante es que une a países en diferente nivel de desarrollo con un objetivo común, que es superar la agenda 2030”, señaló.

El presidente argentino, Mauricio Macri, será el encargado de pronunciar las palabras de apertura de la conferencia, el día 20, y ya está confirmada la presencia de sus pares Tabaré Vázquez (Uruguay), Abdo Benítez (Paraguay), Kersti Kaljulaid (Estonia) y Paul Biya (Camerún).

También el vicepresidente de Botsuana, Slumber Tsogwane; la primera dama de Haití, Martine Moise y el viceprimer ministro de China, Liu He, están en la lista de invitados, que completarán alrededor de 50 ministros de Exteriores y otras autoridades de organizaciones internacionales y regionales.

La conferencia, que tendrá lugar en el Centro de Convenciones de la Ciudad, en el barrio de Recoleta, se enmarca en un contexto global de colaboración entre países en desarrollo en ámbitos políticos, económicos, sociales, culturales, ambientales o tecnológicos.

El documento que se tratará de aprobar se está elaborando en la sede de Naciones Unidas en Nueva York, con Lituania y Uganda como países ‘cofacilitadores’ de la negociación representando al norte y el sur, respectivamente.

Además de las sesiones plenarias, la agenda incluirá encuentros bilaterales y mesas redondas interactivas: eventos paralelos que se organizan al margen de las reuniones oficiales.

El objetivo será ampliar los debates sobre la cooperación Sur-Sur y la cooperación triangular y compartir experiencias con los diferentes países u organizaciones internacionales como impulsores.

Por ejemplo, el canciller de Ecuador, José Valencia, convocó a un taller sobre la situación de los emigrantes venezolanos en América Latina.

Más allá de ese acto y la influencia que en la región está teniendo la crisis venezolana, Ciuti reconoció que la plenaria no ahondará en la situación política del país caribeño, del que, al menos por el momento, y a pesar de ser “un gran actor de esta modalidad de cooperación”, no se ha acreditado ninguna delegación.

“En el debate del texto no cabe algo concreto sobre un Estado. Se negocian las reglas globales que van a regir para cómo se lleva adelante la cooperación. No dónde”, aclaró la directora de Cooperación.

Las mesas redondas tocarán otros temas como “el rol de las aplicaciones nucleares con fines pacíficos”, la implementación de la Agenda 2030 para la población con discapacidad a través de la cooperación o iniciativas de género.

La cooperación técnica se basa en el intercambio de experiencias y la transferencia de conocimientos para complementar los esfuerzos en materia de desarrollo y fortalecer la capacidad de los Estados.

La idea de articular nuevas modalidades de cooperación entre países en desarrollo, como la que se denomina Sur-Sur comenzó a mediados de la década de 1950 y tuvo como hito una reunión internacional en Buenos Aires de la que este año se cumplen 40 años.

En esa cita de 1979 se adoptó el Plan de Acción de Buenos Aires, por medio del cual y por primera vez los países en desarrollo definieron el sendero a seguir en materia de cooperación técnica.

Argentina desarrolla en la actualidad unos 165 proyectos de cooperación con 40 países de América Latina, el Caribe, África y Asia en áreas diversas, como agroindustria, biotecnología, salud, derechos humanos, medioambiente y tecnología productiva.

Ciuti adelantó que el país suramericano trata que se destaque en el documento de la conferencia el rol de los bancos de desarrollo y el del sector privado. EFE

Compartí: