Pablo Aguayo Franco fue sentenciado por la comisión del hecho punible de homicidio doloso. El hombre mató y quemó a su propia abuela.


Los antecedentes de la investigación indican que el ahora condenado, en fecha 14 de agosto del año 2016, aproximadamente a las 12:00, en el interior de una vivienda ubicada sobre la calle Carlos Miguel Giménez c/ Boquerón, del Barrio Pa’i Ñú de la ciudad de Ñemby, estaba discutiendo con su concubina Miriam Franco, por lo que la abuela de Pablo, la señora Emilia Filippi Vda. De Franco de 85 años de edad, intervino en la discusión y a la vez reclamó a su nieto varias cosas, incluso lo amenazó con denunciarlo ante la Policía Nacional, de esa forma desató la ira del encausado, que posteriormente en un momento dado tomó a su abuela del cuello, le tapó la boca con un trapo y la ahorcó hasta que la misma cayó desvanecida e inconsciente al piso.

Posteriormente, Pablo se dio cuenta de que su abuela seguía con vida, por lo cual tomó un mazo de madera de la cocina y con eso le ocasionó varios golpes en la cabeza hasta que consiguió quitarle la vida.

Finalmente, el acusado envolvió el cuerpo de su abuela con una cortina y una frazada esperó que llegue la noche y alrededor de las 21:30 llevó el cuerpo hasta una construcción abandonada, juntó restos de basura, ramas secas y alcohol para quemarla. Luego del suceso, Pablo comentó a todos sus allegados que su abuela había salido y simplemente ya no regresó.

El Tribunal de Sentencia conformado por Leticia Frachi Vargas, Liliana Ruiz Díaz y Javier Sapena, valoró los elementos de convicción ofrecidos por el fiscal Osmar Segovia y consideró justa la pena de 28 años de cárcel.

Fuente. Ministerio Público

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