Libertad consiguió este martes una meritoria victoria por 0-1 en Brasil ante un Gremio desdibujado y sin pegada, lo que le permite asentarse en el liderato del grupo H de la Copa Libertadores con pleno de victorias en las dos jornadas disputadas.


El equipo asunceno, que tuvo el estreno en el banquillo del entrenador argentino José Chamot, bloqueó el juego de Gremio con una intensa presión, materializó su triunfo en un fugaz contragolpe que transformó el extremo Antonio Bareiro en el descuento de la primera mitad y se sostuvo después gracias a las paradas de Martín Silva.

El conjunto de Porto Alegre, campeón del torneo en 2017, acusó la falta de efectividad de sus delanteros que ya evidenció en la primera fecha en Argentina, donde empató 1-1 con Rosario Central.

Everton y Luan, dos de los jugadores más cotizados de América, estuvieron muy lejos de su mejor versión.

Con este resultado, Libertad encabeza el Grupo H con seis puntos, seguido de Gremio y Rosario Central, ambos con uno, aunque los argentinos jugarán el miércoles con la Universidad Católica chilena.

Libertad vino a hacer su partido en Porto Alegre con la tranquilidad que le daba la contundente victoria por 4-1 sobre Universidad Católica en la primera jornada.

En la peor salida que, a priori, tendrán durante esta fase, el cuadro visitante lo apostó todo a cazar un contragolpe y a arañar todo el tiempo posible al reloj.

Sus intenciones quedaron al descubierto desde el minuto tres, cuando Silva tardó una eternidad en sacar de portería, entre los pitos del público del Arena do Gremio.

A pesar de la racanería, la primera gran oportunidad se la apuntaron los paraguayos gracias a una siesta de Cortez, que perdió la posesión casi en su área y propició un centro de Martínez que alcanzó, suspendido en el aire, Cardozo, pero su remate se marchó alto por muy poco.

El Gremio tampoco se lo puso demasiado difícil. Los dirigidos por Renato Gaúcho no se encontraron hasta bien pasado el ecuador de la primera parte, ahogados por la presión rival.

El equipo brasileño optó entonces por los tiros lejanos, primero de Marinho y después de Luan. Ninguno acabó entre los tres palos.

Con el paso de los minutos, fue cerrando más y más a Libertad en su área, aunque todo sin demasiada clarividencia. También pidieron penalti sobre Cortez, pero el árbitro no lo pitó y en la siguiente jugada llegó el peor de los presagios.

Contragolpe vertiginoso de Libertad. Martínez se libra de Geromel y cruza para Bareiro, que golpea de primeras hasta el fondo de la red para enmudecer el Arena do Gremio en el 47 del primer tiempo.

En la reanudación, Gaúcho no se quedó de brazos cruzados. Sacó del campo al joven Vizeu, cedido por el Udinese italiano, y dio entrada a un atacante más veterano como André Felipe.

Poco cambió. Al Gremio le costaba un horror finalizar las jugadas. Todo era muy mascado, atropellado por momentos.

Marinho lo intentó en vano por la derecha y al final se marchó lesionado. Ante el desquicie del Tricolor, los paraguayos dieron por terminado el partido demasiado pronto y renunciaron a los últimos 20 minutos, pero aun así sumaron un triunfo que, moralmente, vale más que tres puntos.

Fuente: EFE

Compartí: