Según la investigación “Cálculo de la magnitud del aborto inducido en el Paraguay”, en el año 2012 se realizaron 32.237 abortos inducidos. Esto constituye un problema, por ser una las primeras causas de muerte materna. La investigación surgió debido a que en el país no existe un registro exacto del número de abortos que permita a los responsables de salud, tomar decisiones y determinar su impacto en la salud de las mujeres.


Los investigadores del proyecto son: los estadísticos Laura Almirón y Héctor Arévalos; los sociólogos Mercedes Melián, Marco Castillo, Camila Corvalán y Alejandra Martínez, el ginecólogo y obstetra Claudio Castro, la trabajadora social Nidia Battilana y la analista de sistemas informáticos, Ruth Navarro.

A través de una entrevista, Mercedes Melián nos explicó los detalles del proyecto, su impacto, cómo afectará a la sociedad, al país y a la comunidad científica.

-¿Cómo surgió la idea del proyecto?

La iniciativa surgió ante la inexistencia de un registro de abortos que dé cuenta del número de éstos en el país. En varias encuestas se incluyeron preguntas para determinar antecedentes de pérdida fetal sin especificar si fueron espontáneos o inducidos. Debido al carácter de ilegalidad, es posible que exista un alto nivel de no declaración de parte de las entrevistadas.

Obtener una cifra exacta es prácticamente imposible, pero sí se pueden generar estimaciones alternativas utilizando metodologías indirectas, de manera a ofrecer un rango de órdenes de magnitud y así se puede mostrar en detalle la fundamentación científica en la que se basa cada estimación desarrollada.

¿Qué objetivos tiene?

Buscamos conocer la incidencia del aborto inducido en el país y proporcionar información relevante sobre la magnitud del mismo. La idea fue generar datos dirigidos a los responsables de salud en el país.

Además, buscamos fortalecer la capacidad de investigación del Centro Paraguayo de Estudios de Población (CEPEP) y de otras instituciones del sector público y privado, a través de la capacitación que estuvo a cargo de los investigadores del Centro de Estudios de Población – CENEP, de Argentina en metodologías indirectas de estimación de la magnitud de aborto.

¿En qué etapa se encuentra?

La investigación fue finalizada en septiembre de 2017.

¿Qué resultados obtuvieron?

Los resultados se obtuvieron aplicando dos metodologías indirectas: el método de la incidencia de las complicaciones de aborto (MICA), desarrollado por Singh y Wulf (1994), con datos de egresos hospitalarios del año 2012; y el método residual, propuesto por Bongaarts (1978 y 1982), con datos provenientes de la encuesta demográfica de 2008.

Las magnitudes obtenidas fueron 32.237 abortos inducidos en 2012, representando una tasa de 21 abortos inducidos por 1.000 mujeres de 15 a 44 años. Por el método residual, 19.983 abortos, lo que corresponde a una tasa de 14 abortos por 1.000 mujeres, para el año 2008.

Ante la inexistencia de un registro del número de abortos inducidos, estos resultados ofrecen órdenes de magnitud dentro de los cuales se encontrarían los valores reales.

-¿Cuáles serían los beneficios que ofrece el proyecto a la población?

A través de esta investigación y aplicando dos metodologías indirectas, se obtuvieron resultados relevantes y fiables, que permiten conocer y entender un problema que constituye una de las primeras causas de muerte materna en el Paraguay, como es el aborto inducido.

Los resultados obtenidos proporcionan evidencia con fundamentación científica para los formuladores de políticas, responsables de programas de salud y para la comunidad científica sobre el impacto del aborto en la salud de la mujer.

-¿Qué hace que este proyecto sea significativo?

Ningún estudio anterior ha tratado de medir la magnitud del aborto inducido que se realiza en Para-guay, por lo tanto, esta estimación es la primera de su tipo en el país. La alianza estratégica entre el CEPEP y el CENEP, de Argentina, posibilitó la transferencia de conocimiento en metodologías indirectas que no se habían aplicado anteriormente a nivel país. Con esto, se pudo capacitar a investigadores para otros estudios posteriormente.

Las consecuencias en la mujer

También conversamos con el Dr. Claudio Castro sobre las consecuencias que trae este procedimiento en la mujer embarazada y el mismo, mencionó que pueden ser varios problemas de salud mental y física. “Los problemas físicos variarán dependiendo de la paciente y de cómo se realizó el aborto. Si lo hizo una persona empírica podría terminar incluso en la muerte de la embarazada ya sea por sangrado, o por infecciones” explicó.

Según el médico, también actúan factores como la tardanza en la atención médica que recibe la mujer afectada, muchas veces por causa del miedo de confesar lo realizado, ya que el aborto inducido está penado por ley. “En cuanto a la salud mental generalmente la afectada termina con un cuadro depresivo, por el hecho de haber practicado el aborto” finalizó.

Este proyecto fue cofinanciado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), a través del programa PROCIENCIA.

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