La organización Tierraviva pidió este lunes al Gobierno que el Bajo Chaco sea declarado zona de emergencia para facilitar la ayuda humanitaria a las comunidades indígenas afectadas por las tormentas e inundaciones, que desde el viernes han dejado más de 2.368 familias damnificadas en Paraguay.


La Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) prevé que el número de afectados pueda aumentar hasta alcanzar las 3.000 familias damnificadas debido a los malos pronósticos meteorológicos.

En ese sentido, Tierraviva alertó en un comunicado de que la situación del Chaco es “sumamente grave” ya que ahí residen varias comunidades indígenas que se encuentran “aisladas e imposibilitadas de realizar sus habituales actividades para el sostenimiento de las familias”.

El coordinador de la organización, José Paniagua, indicó que es “urgente” la atención de algunas comunidades como Colonia 96 y Yakye Axa, cuyos habitantes se encuentran acampados junto a la ruta que conecta las localidades de Pozo Color y Concepción.

Paniagua denunció que estos dos poblados viven “bajo precarias carpas” y que muchos de los niños “están prácticamente a la intemperie”, lo que les convierte en vulnerables ante las fuertes lluvias.

Además, el coordinador advirtió que las lluvias han dejado inundados los caminos que conectan con varias comunidades indígenas del Chaco, lo que dificulta la evacuación de los enfermos, especialmente de los miembros más vulnerables como los niños o los ancianos.

También llamó la atención de las “enfermedades y picaduras de víboras e insectos” que se producen como consecuencia de las inundaciones de agua.

Las fuertes tormentas provocaron ya desde el viernes el desbordamiento de varios ríos, lo que obligó a la SEN a habilitar refugios temporales para alojar a los afectados, especialmente en las ciudades de Limpio (Gran Asunción) y Remansito, en el departamento de Presidente Hayes.

Cerca de 160 familias fueron desplazadas el viernes a cuatro albergues para recibir “insumos humanitarios” mientras que cerca de 600 personas fueron evacuadas de varios asentamientos de viviendas precarias a un centro habilitado por las autoridades.

Además, el titular de la SEN, Joaquín Roa, informó que el sábado ya se habían enviado 2.500 kilos de alimentos, 700 colchones y 1.000 carpas” a los afectados. EFE

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