Latinoamérica afronta el reto de "trampas" que limitan su capacidad de transición hacia un mayor desarrollo y los países de la región deben dar mayor impulso a la cooperación, señalaron organismos internacionales en un informe difundido este miércoles en Buenos Aires.


“La cooperación internacional necesita un nuevo impulso para abordar los desafíos económicos, sociales y ambientales, así como otras trampas que impiden el desarrollo en la región”, indicaron la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el Banco de Desarrollo de América Latina-CAF y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Estos tres organismos presentaron este miércoles el documento “Perspectiva Económica Latinoamericana 2019: desarrollo en transición”, elaborado con la cooperación con la Comisión Europea.

Las conclusiones de este informe estarán sobre la mesa de discusiones de la segunda Conferencia de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre cooperación Sur-Sur (PABA + 40), que comenzó este miércoles en Buenos Aires.

Según los autores del informe, ese ” nuevo impulso” debe estar basado en una mayor colaboración multilateral y ha de tener un “anclaje firme” en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Con base en los datos económicos analizados en el documento, Latinoamérica realizó grandes progresos desde la década de 1990 y la mayoría de los países ha pasado de ser economías de bajos ingresos a ser ahora países de ingreso medio-alto.

Sin embargo, ese incremento en los ingresos nacionales no se ha traducido automáticamente en mayores niveles de bienestar para los ciudadanos de la región y existen grandes disparidades en los niveles de bienestar entre los países que tienen un mismo nivel de ingreso per cápita.

El informe identifica cuatro “trampas” o “desafíos” de desarrollo que resultan de la combinación de debilidades de larga data con nuevos problemas a medida que los países avanzan en sus respectivas vías de desarrollo.

Entre estas “trampas” que limitan la capacidad de transición hacia un mayor desarrollo está la de la productividad; la región se ha abierto al comercio global, pero su persistente baja productividad parece estar asociada precisamente a una estructura exportadora concentrada en sectores primarios y extractivos con bajos niveles de sofisticación.

Esto, en un círculo negativo, socava la participación de Latinoamérica en el comercio mundial.

Otra es la “trampa de la vulnerabilidad social”: muchos latinoamericanos salieron de la pobreza, pero pertenecen ahora a una clase media vulnerable que se enfrenta a un círculo vicioso de empleos de baja calidad, una protección social deficiente e ingresos volátiles que le dejan en riesgo de recaer en la pobreza.

Las otras dos trampas identificadas en el informe tienen que ver con la calidad institucional y las demandas ciudadanas y con las amenazas ambientales.

Según el documento, evitar estas cuatro trampas requiere reformas enérgicas y mejorar las capacidades públicas y el diálogo público-privado para adoptar nuevos planes nacionales de desarrollo.

Los organismos autores del informe sugieren que estos planes se enfoquen en el bienestar de los ciudadanos y no solo en el crecimiento del producto interno bruto (PIB), y que las metas estén alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Fuente: EFE

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