En su esfuerzo por modificar el cada vez más deficitario sistema de jubilaciones y pensiones brasileño, el presidente Jair Bolsonaro presentó al Congreso una propuesta para alterar el modelo que rige para los militares, la última pieza que faltaba para que los legisladores comiencen a debatir una reforma previsional integral, considerada fundamental para que la economía de Brasil retome un camino de crecimiento sostenido.


Entre los puntos principales del proyecto para cambiar el régimen jubilatorio de los militares se prevé un aumento de 30 a 35 años en el tiempo mínimo para que los miembros de las Fuerzas Armadas pasen del servicio activo a la reserva, la elevación gradual de la contribución previsional del 7,5% al 10,5% del sueldo en los próximos tres años y una reducción del 10,5% en las pensiones recibidas por familiares de militares.

Los cambios fueron discutidos por Bolsonaro -un excapitán del Ejército- con el ministro de Defensa, Fernando Azevedo e Silva, y con los respectivos comandantes del Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea no bien el mandatario regresó al país tras su visita a Estados Unidos. Según el ministro de Economía, Paulo Guedes, al final el ahorro que se conseguirá con la alteración del sistema jubilatorio y de pensiones militar será de unos US$2765 millones en la próxima década.

El gobierno ya había entregado al Congreso el mes pasado su propuesta de reforma previsional para el sector privado y para los empleados públicos, que incluía una edad mínima de jubilación de 62 años para las mujeres y 65 años para los hombres, con un tiempo de contribución de al menos 20 años, aunque para conseguir recibir un beneficio completo sería necesario haber hecho aportes durante 40 años.

Con estas modificaciones, el objetivo del Ministerio de Economía es ahorrar en los próximos diez años US$310.000 millones.

Actualmente, los gastos previsionales en Brasil representan un 13% de su PBI y, debido a los cambios demográficos, se incrementan en unos 13.500 millones de dólares por año. El año pasado, el déficit previsional llegó al récord de US$78.000 millones.

Para que la reforma para el sector privado y los empleados públicos sea aprobada se requiere una enmienda constitucional; en cambio, la reforma del sistema jubilatorio militar se puede realizar por medio de una ley simple.

El intenso debate se dará en un marco de significativa pérdida de confianza del gobierno de Bolsonaro.

Ayer, una encuesta de Ibope reveló que el porcentaje de brasileños que creen que el gobierno está haciendo un trabajo muy bueno o bueno cayó de 49% en enero a 34%; los que lo consideran regular aumentaron de 26% a 34%, y los que lo calificaron de muy malo o malo pasaron de 11% a 24%.

Fuente: Agencia IP

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