El Senado aprobó ayer la propuesta de la senadora María Eugenia Bajac, pastora evangélica y militante del Partido Liberal, de declarar a la Cámara Alta provida y profamilia.


El proyecto, que generó un largo debate, con argumentos a favor y en contra, fue aprobado con 24 votos a favor, 9 en contra y 12 ausencias.

El debate se prolongó durante unas dos horas en las que se mezclaron argumentos políticos, religiosos, sociales y hasta tributarios a favor y en contra de esta declaración.

Bajac, al defender su propuesta, se definió como “defensora de la vida y de la familia” porque cumple “en primer lugar, con la Constitución”, que en su artículo 4 reconoce el derecho a la vida.

La senadora argumentó que Paraguay es un estado “aconfesional” y no laico, y, a su juicio, no existe incompatibilidad en declarar el Congreso “provida y profamilia”.

Añadió que las personas tienden a “ser degeneradas”, pero pueden “regenerarse en la vida” adoptando el “nuevo estilo” que ella impulsa.

“Yo defiendo mis raíces judeocristianas. Yo me he comprometido con mi electorado a defender la vida y la familia”, agregó.

La senadora también cargó contra el aborto, que calificó de “asesinato”, y abogó por “sanar por dentro a esas pobres criaturas” que quedan “destruidas por fuera y por dentro” después de una violación.

En la misma línea que Bajac se manifestaron otros políticos conservadores, como la senadora Georgia Arrúa, de Patria Querida, para quien defender “la vida y la familia no va a afectar el sentimiento de ninguna religión”.

También el senador del gobernante Partido Colorado Enrique Bachetta respaldó esta propuesta, al no ver en ella “nada religioso”.

Por el contrario, los sectores de izquierda de la Cámara encontraron en la proposición de Bajac una clara intromisión entre religión y política.

El senador Hugo Richer, del Frente Guasu, señaló que “los movimientos profamilia y provida son movimientos religiosos” y reafirmó el carácter laico del Estado.

“Un Estado laico, básicamente, no debe y no puede imponer normas, valores y principios morales particulares que están ligados a una religión”, expresó.

Además, recalcó que en Paraguay no existe un solo modelo de familia, entendido tradicionalmente como padres e hijos, e insistió en la cantidad de familias encabezadas por madres solteras.

Esa también fue la reivindicación de la senadora Desirée Masi, del Partido Democrático Progresista (PDP), que acusó a los movimientos provida y profamilia de discriminar al resto de unidades familiares.

Masi intentó que la declaración de Bajac introdujera modificaciones para declarar a la Cámara pro reforma agraria o pro salud integral, entre otros puntos, aunque no prosperó.

Enrique Salyn Buzarquis, del partido de Bajac, tachó de hipócritas a los senadores favorables a la declaración y les invitó a “defender la vida” subiendo los impuestos al tabaco, y a proteger a la familia cambiando “un modelo económico excluyente”.

Bajac protagonizó un episodio religioso en el Congreso hace dos semanas, cuando inauguró el año político con un “homenaje a nuestro Dios” con lecturas bíblicas y rezos, secundado por senadores que se sumaron a la oración.

EFE

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