La reforma tributaria que el Gobierno presentará al Congreso pretende elevar los ingresos tributarios "alrededor de un 1 % del PIB", aunque sin nuevos impuestos ni subir los existentes, dijo el viceministro de Tributación, Fabián Domínguez.


La Subsecretaría de Estado de Tributación, dependiente de Hacienda, deberá entregar en los próximos días un proyecto de ley al Congreso que recoja las principales medidas de la anunciada reforma tributaria, negociada desde noviembre en una mesa técnica con el sector privado.

Domínguez afirmó que el objetivo es que los cambios en el sistema impositivo permitan al Estado aumentar sus ingresos fiscales por encima del 10 % del PIB, con un alza de “alrededor del 1 % del PIB”.

Ello se traduciría en unos 400 millones de dólares más al año, en relación con los cerca de 40.000 millones en que se calcula el PIB paraguayo según el Banco Mundial.

Para ello, no plantean “cambios radicales” ni “sustanciales”, sino “una modernización del sistema tributario”, con el que “a Paraguay le ha ido bien en los últimos 15 años” y por el que “queremos seguir apostando”, dijo el viceministro.

Añadió que el sistema dio “buen resultado” porque “apunta a la formalización” y a una mayor “generación de riqueza” por las “bajas tasas impositivas”, “un atractivo para la inversión extranjera, que “no queremos descuidar”.

El responsable fiscal recordó que el país suramericano “cuenta con otros recursos”, aparte de los tributarios, en referencia a las ganancias generadas por las centrales hidroeléctricas con Brasil y Argentina.

Domínguez reconoció que “la carga tributaria es algo desigual, por lo que estamos tratando de potenciar los impuestos directos”, y destacó que el impuesto indirecto por excelencia, el IVA, permanecerá sin cambios en las tasas, actualmente en el 10 %, y el tipo reducido en el 5 %.

Uno de los temas más espinosos de las negociaciones fue el Impuesto de la Renta Personal (IRP), con una tasa base del 10 % para todos los contribuyentes que superen los 76 millones de guaraníes anuales (unos 123.700 dólares), menos de 100.000 en un país con casi 7 millones de habitantes, según Domínguez.

Para aumentar su recaudación y hacerlo “más progresivo”, el proyecto plantea “limitar algunas deducciones” del IRP, en el que actualmente casi cualquier compra es deducible, incluidos los productos y actividades de esparcimiento.

El proyecto plantea “restringir” las deducciones de “artículos de lujo” que “solo consume la clase alta”, y se modificará las deducciones aplicadas a la tenencia de acciones de empresas, aunque aún debe concretarse en qué sentido.

Organizaciones empresariales presentes en la mesa técnica que elabora dicha reforma, remitieron a Hacienda este lunes un escrito en el que reprobaron las limitaciones en las deducciones del IRP y una eventual disminución del piso de cotización, hasta los 50 millones (8.120 dólares).

Al respecto, el viceministro aseguró que la base impositiva “va a quedar cercana a lo que hoy está” y que la rebaja a la que se referían los empresarios, responde a un “proyecto que circulaba” en el anterior Ejecutivo, pero que “fue desechado”.

Las patronales criticaron también que el Estado pretenda aumentar la presión fiscal sin mejorar la eficiencia del gasto público, a lo que Domínguez respondió que ese tema se trabaja “de forma separada”.

Advirtió que “no se contempla definitivamente” gravar las exportaciones, en referencia a las propuestas de varios partidos de establecer tasas a las exportaciones de grano, o elevar los impuestos especiales al tabaco, el alcohol o las bebidas azucaradas, que también descartó “de momento”.

A ese respecto, el viceministro dijo que “puede que se prepare la ley para una expectativa (de subida) a futuro”, aunque “de momento entendemos que por la crisis regional”, las tasas deben permanecer “constantes”.

Según Domínguez, otro de los cambios importantes será la “unificación” de los actuales Impuesto de la Renta Empresarial (IRE), que grava actividades comerciales e industriales, con el Impuesto de la Renta Agropecuaria (IRA).

De manera que en ambos rubros, además de la tasa del 10 % a las ganancias, también pagarán una “retención sobre dividendos” surgidos de las exportaciones.

Fuente: EFE

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