El edificio del Congreso en llamas y el asalto policial a la sede de la oposición, donde murió de un disparo un dirigente juvenil, son las imágenes que este fin de semana vienen a la memoria de los paraguayos al cumplirse el segundo aniversario de las protestas contra la reelección presidencial.


Dos estampas que son el corolario de una jornada, la del 31 de marzo de 2017, marcada además por el despliegue de centenares de policías en el centro de Asunción y más de 200 detenciones.

Fue la mayor crisis política del Gobierno del presidente Horacio Cartes, uno de los potenciales beneficiados del proyecto de reelección, al que se oponía una corriente de su misma formación. el conservador Partido Colorado, la liderada por el actual mandatario del país, Mario Abdo Benítez.

La conmemoración de esa jornada recaerá este domingo en el Partido Liberal, el principal de la oposición, que rendirá un homenaje a Rodrigo Quintana, el dirigente de la Juventud Liberal que falleció por el disparo de un policía. Tenía 25 años.

La muerte se produjo tras el asalto de la Policía Nacional, sin orden judicial, a la sede del partido, horas después de que los manifestantes rompieran las puertas de una parte del edificio del Congreso y provocaran un incendio.

A ese acto de reconocimiento está prevista la asistencia del presidente del partido, Efraín Alegre, uno de los políticos que encabezó las protestas contra la reelección y el perdedor de las elecciones de abril del año pasado, que ganó Abdo Benítez.

Dos años después, el Partido Liberal sigue exigiendo que se haga justicia y se esclarezca de donde partió la orden para esa intervención policial.

Hasta la fecha solo está acusado un policía, el presunto autor de la muerte de Quintana.

Su deceso fue el final de unas protestas que comenzaron semanas atrás con manifestaciones contra la propuesta, que buscaba aprobar una enmienda constitucional que diera paso a la habilitación de un segundo mandato presidencial, prohibido por la Constitución.

El proyecto estaba apoyado por sector del Partido Colorado liderado por Cartes.

Y también por la izquierda del Frente Guasu, que con ello veía el camino despejado para una posible reelección de su líder, el exobispo Fernando Luego, que en 2012 fue destituido de la Presidencia por un juicio parlamentario.

Ese escenario se vino abajo la tarde del 31 de marzo, cuando veinticinco senadores, entre oficialistas, del Frente Guasú, y algunos liberales, aprobaron el proyecto a puerta cerrada y en las oficinas de la coalición de Lugo.

Se habían desplazado a esa sala ante la decisión del presidente del Senado, el liberal Roberto Acevedo, de rechazar temporalmente la entrada del proyecto.

Aprobado el proyecto, esos senadores se dispusieron a llevarlo a la Cámara Baja para que fuera revalidado, cuando en el exterior del Congreso se agrupaban los primeros manifestantes en contra.

A ello siguió el accionar de la Policía, que les disolvió con cargas de agua y balines de goma.

Entre los heridos estaba el diputado opositor Edgar Acosta, que intentaba mediar entre las partes y sufrió varios impactos en el rostro que hicieron temer por su vida.

La batalla campal derivó en el allanamiento de una sala del Congreso por los manifestantes, causando un incendio que fue transmitido en directo por todos los canales de televisión.

Unas imágenes que también llegaron al edificio donde se celebraba la reunión del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con la presencia de Cartes y la plana mayor de su Gobierno, que presentaba la marca país de Paraguay ante ese organismo multilateral.

La proyección internacional que buscaba el Gobierno se degradó después con el asalto a la sede liberal y la muerte de Quintana, ya en la medianoche.

En la mayor crisis de su Gobierno, Cartes destituyó el día siguiente al ministro del Exterior y al jefe de la Policía Nacional. Más tarde anunció que no tenía ambiciones de presentarse a un segundo mandato, lo que desactivó el proyecto patrocinado por el ala mayoritaria de su partido.

Ello después del llamado a la concordia del papa Francisco y de Estados Unidos, que instó al retorno de la institucionalidad.

Fuente: EFE | José María Hernández

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