Un niño de 4 años falleció en el hospital de Villa Hayes. Era oriundo de una comunidad indígena de la zona de General Brugués. Los familiares denuncian que les fue imposible llegar antes hasta el centro hospitalario, debido a una prohibición de la comisión de caminos que privatiza la Ruta Ñ.


“Eipe’akena ne akăgui remoingetaha tractor ruta Ñ pe. Ndorohejamo’ăi rembyai ore rape”, fue la respuesta que recibió Agustín Garcete, padre del niño fallecido y poblador de la Comunidad San José, que se encuentra a 75 kilómetros de la Ruta Transchaco, a la altura del kilómetro 160. Para salir del lugar, se debe traspasar la Ruta Ñ, la cual está bajo el poder de un grupo de estancieros que conformaron una Comisión de Caminos.

El niño sufría un grave caso de neumonía. El día sábado 10 de abril, sus familiares consiguieron un tractor para trasladarlo, debido al pésimo estado de los caminos. Sin embargo, los miembros de la comisión que controla la Ruta Ñ, les negaron el paso. Recién el día jueves 11 lograron que el helicóptero de un equipo que se encontraba asistiendo a las comunidades por las inundaciones, traslade a la criatura hasta el hospital de Villa Hayes, donde falleció dos horas después.

Luego del fallecimiento, los directivos de dicha comisión siguieron negándoles el paso. ‘Omanomango. Eñotyntema pe tapere. Ma’erã la peikeseve’ (Ya se murió, enterrale nomás ya ahí por el camino. ¿Para qué quieren entrar?), les contestaron.

Es así, que la familia llegó a su casa, recién luego de un viaje de 24 horas en carreta con el cuerpo del pequeño a cuestas.

Fuentes: Santiago Bobadilla – Tierraviva, Radio Pa`i Puku, Abc Color

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