La participación se eleva al 41,45% y supera en 4,6 puntos a la registrada en 2016. En Cataluña se batió el récord, con un ascenso de 11 puntos, en el lado opuesto, Andalucía solo sube el 1,34%.


La participación en las elecciones generales de este domingo es del 41,45% con el 98% de las mesas escrutadas. Son 4,6 puntos más que la registrada en las últimas elecciones, en 2016. La participación en las generales del 26 de junio de 2016, a las 14.00, fue del 36,87%. El dato de hoy es el segundo más alto de la democracia, tras el registrado en 1993.

Particularmente elevada ha sido la participación en Cataluña, donde a las 14.00 se había acercado a las urnas el 43,5% de los electores, un récord de movilización, con 11 puntos más que en 2016, cuando fue el 32,31%. En el otro extremo, llama la atención el escaso crecimiento en Andalucía (del 37,60 al 38,94%), 1,3 puntos más.

Tras Cataluña, la comunidad autónoma donde más ha incrementado la participación es Aragón, el 44,65% frente al 37,88% de 2016, casi siete puntos más. También destaca el dato de Navarra (del 38,03% al 43,79% de este 28 de abril, 5,76 puntos más) y el de País Vasco, 41,75% frente al 36,05% de los anteriores comicios (5,70% más). Madrid está en la media española, han votado el 43,61% frente al 39,01% (4,60% más).

Los territorios menos participativos son Ceuta y Melilla, que desde 1989 siempre tienen las dos tasas más altas de abstención en las generales. Sin embargo, en esta ocasión, en Melilla hay un 6,32% más de participación y en Ceuta un 5,50%. Por lo que respecta a las comunidades insulares, en Baleares, la participación ha subido el 3,62% (del 34,48% al 38,10%) y en Canarias el 2,34% más (del 28,38% al 30,72%).

Por último, la participación también aumenta en Asturias (5,45%), Castilla y León (4,62%), Cantabria (3,90%), La Rioja (3,82%), Castilla-La Mancha(3,79%), Murcia (3,45%). Extremadura (3,40%), Galicia (2,90%) y Comunidad Valenciana (2,53%).

Estas cifras solo incluyen el voto en urna y el voto por correo registrado en España y no el censo de los residentes ausentes, aquellos electores que viven en el extranjero. La mayor movilización se vio en las elecciones de 1993, cuando Felipe González ganó sus cuartas elecciones, por escasa diferencia ante el PP de José María Aznar. Entonces la participación fue del 41,83% a las 14.00 horas.

La movilización en las elecciones generales celebradas en España en los casi 40 años transcurridos de 1977 a 2016 ha oscilado considerablemente. La participación mínima fue del 66,5%, en 2016, frente a una máxima del 80%, en 1982. Estas son las cifras que aporta el Ministerio del Interior una vez contabilizado el censo y el voto de españoles en el exterior, lo que corrige a la baja la participación total.

La movilización en España ha seguido una tendencia descendente. La caída se ha acentuado especialmente en las últimas tres elecciones generales (2016, 2015, 2011), en las que no se alcanzó una participación del 70%.

Históricamente, los especialistas asociaban una alta participación, del 75% y superior, con las elecciones de cambio. Las llamadas elecciones de continuidad estuvieron marcadas por tasas bajas de participación.

Esta tendencia se rompió en 2011, cuando se produjo un gran cambio político (ganó el PP por mayoría absoluta), pero la participación fue muy baja. Desde entonces no se ha podido asociar el cambio a la alta movilización de los electores.

Fuente: El País – España

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