Los españoles acuden a las urnas este domingo para decidir el próximo Gobierno del país, en un contexto de gran incertidumbre sobre los resultados que podrían dejar un panorama muy fragmentado y consolidar el fin del dominio del bipartidismo.


A las nueve de la mañana, hora local, abrieron las puertas los 23.196 colegios electorales que cerrarán a las 20.00 horas local.

Un total de 36.893.976 ciudadanos están llamados a votar en las decimoterceras elecciones generales de la actual etapa democrática en España, en las que 1.157.196 jóvenes podrán ejercer este derecho por primera vez.

Como novedad, también podrán hacerlo otras 100.000 personas con discapacidad intelectual,enfermedad mental o deterioro cognitivo, así como los 2.093.977 residentes en el extranjero.

También hay procedimientos para facilitar el voto a las personas con dificultades visuales y auditivas.

Para garantizar la seguridad tanto cibernética como física, el Gobierno ha puesto en marcha un sistema para blindar el envío y el tratamiento de los datos electorales, ha reforzado las medidas antiterroristas y tendrá activos a 92.000 agentes de diferentes cuerpos policiales.

En los comicios de hoy se elegirán los 350 diputados y 208 senadores que conformarán el nuevo Parlamento español, aunque en el caso del Senado se completan con varias decenas más elegidos en las Cámaras legislativas regionales.

Testimonios 

Ante un panorama político muy fragmentado, la idea de la necesidad de que el partido ganador tenga que acudir a pactos para formar gobierno está casi asumida entre los ciudadanos que, aún así, tienen muy claro la trascendencia de su voto, más que en cualquier otra ocasión.

“Las elecciones de este año son más importantes que otra veces porque hay fuerzas nuevas que no se contaba con ellas y obviamente hay un riesgo para la democracia. Hay una situación peligrosa en España”, señala a Efe Juan, de 65 años, y vecino del madrileño barrio de Chamartín.

Juan se dirige a votar a su colegio electoral junto a su mujer, Pilar, de 61, que también tiene claro su elección, quien apunta además a la división “más que nunca” entre la izquierda y la derecha, lo que significará un resultado “muy repartido”.

“Pero sí, tengo claro mi voto”, subraya Pilar.

La actual situación de la política española hace dudar incluso a aquellos cuyo voto ha constituido una especie de tradición familiar.

Es el caso de Eugenia, de 60 años, que se encamina a su colegio electoral y que todavía está dudando de su decisión final, aunque cree que finalmente votará al conservador Partido Popular (PP, centroderecha).

“Es que no me gusta como lo hace ninguno, pero mi padre era del PP, mi madre del PP y mis hermanos del PP y ellos tampoco sabían a quién iban a votar esta vez”, dice.

Una enfermedad obliga a Eugenia a desplazarse en silla de ruedas, lo que no le impide ir al colegio electoral, porque “votar es importante, ahora y siempre. Todas las veces hay que hacerlo”.

Le ayuda en su camino al colegio electoral su cuidadora Flavia, una dominicana de 39 años, que lleva 15 en España y que, aunque todavía no puede decidir sobre el futuro de España por no tener la nacionalidad lo tiene claro: su voto iría destinado a que el socialista Pedro Sánchez pudiera mantenerse al frente del gobierno.

“Yo no puedo aún, pero mis hermanas que sí pueden votarán por él. Los inmigrantes queremos mucho a este país”, subraya.

Uno de los motivos de su apoyo al partido del actual jefe del Ejecutivo es la emergencia de la ultraderecha en España, representada por la formación Vox.

Fuente: EFE

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