Caracas. El presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, dijo este jueves que su país ya pasó la "línea roja" para requerir cooperación militar extranjera, aunque destacó que el mecanismo depende de los países que decidan prestar ayuda en esta materia.


Sobre la posibilidad o no de cooperación militar en suelo venezolano (…) y si va a ser requerida o no, algunos dirían, o yo diría, que la línea roja la pasamos hace tiempo“, indicó en una rueda de prensa al señalar que “la emergencia” del país “es obvia”.

Fíjense la palabra que utilicé, cooperación militar en suelo venezolano, no hay posibilidad de intervención ¿por qué? Porque la intervención ya existe, militares cubanos ejerciendo de inteligencia y contrainteligencia en Venezuela, militares rusos“, continuó.

Aseguró, sin embargo, que la decisión sobre la puesta en marcha de una cooperación militar depende más del país que decida prestar la ayuda.

¿Cuál es la línea roja -para el país-? Bueno, eso tendrá que ver con los que van a cooperar, porque la línea roja la pasamos hace mucho tiempo, (…) la pasamos cuando hay 7 millones de venezolanos en emergencia compleja“, insistió en referencia a las personas que, según la ONU, necesitan asistencia humanitaria.

Guaidó reiteró también que todas las opciones y mecanismos para lograr una solución a la crisis en Venezuela, y que a su juicio pasa por un cambio de Gobierno, deben ser evaluados “responsablemente”.

El mandatario encargado se pronunció así en la conferencia en la que afirmó que el régimen de Nicolás Maduro ha dado un “golpe al Parlamento” al procesar a 10 diputados por delitos de rebelión, y llamó a protestar el sábado en todo el país.

“Si podemos hablar de un golpe de Estado en Venezuela, aquí está: el desmontaje del Parlamento nacional”, dijo Guaidó en una rueda de prensa en la que señaló a Maduro de utilizar el “terrorismo de Estado” para hacer creer que controla el país.

El jefe del Legislativo de mayoría opositora, reconocido por medio centenar de países como presidente interino de Venezuela, convocó igualmente a una protesta nacional el próximo sábado para rechazar las medidas judiciales contra los congresistas, dos de los cuales se refugiaron en las residencias de los embajadores de Italia y Argentina.

“Para hacerse ver fuertes, hacer ver un control que no tienen, ¿cuál es la única herramienta que han utilizado durante años? El terror, el terrorismo de Estado”, afirmó el opositor, a quien la justicia también despojó de su inmunidad en abril por “usurpar” las funciones de Maduro.

Guaidó, quien lideró la sublevación de un reducido grupo de militares el 30 de abril en Caracas, pidió además que la Organización de Estados Americanos (OEA) aborde inmediatamente el caso.

“No nos vamos a detener, vamos a seguir en las calles. Este es un proceso que termina con la libertad de Venezuela, advirtió.

La noche del miércoles, en una operación cinematográfica, agentes del servicio de inteligencia (Sebin) detuvieron al vicepresidente de la Asamblea Nacional, Edgar Zambrano, quien fue llevado en grúa hasta la sede del organismo policial al negarse a salir de su vehículo.

Los diputados Mariela Magallanes y Richard Blanco se refugiaron en las sedes diplomáticas italiana y argentina, mientras que los demás se encuentran resguardados y solo el veterano Henry Ramos Allup se declaró dispuesto a ir preso.

Juan Guaidó también llamó a protestar el sábado en todo el país.

“Vamos a concentrarnos el sábado 10 de la mañana (14.00 GMT) en todo el país (…) no nos van a sacar de las calles”, dijo Guaidó en la primera rueda de prensa después de que ayer miércoles fuera detenido el primer vicepresidente del Parlamento, Édgar Zambrano, uno de los 10 diputados opositores señalados de golpistas.

Guaidó informó además que su representante en la Organización de Estados Americanos (OEA), Gustavo Tarre, convocará una sesión en el organismo continental para tratar el “nuevo golpe al Parlamento”.

Sobre la posibilidad de ser encarcelado, el opositor insistió en que es un “riesgo latente desde hace mucho tiempo” y reiteró que de concretarse el chavismo estaría dando un “golpe de Estado”.

Venezuela atraviesa un pico de tensión política desde el pasado enero, cuando Maduro juró un nuevo mandato de 6 años que no reconoce la oposición y parte de la comunidad internacional y, en respuesta, Guaidó como líder del Parlamento se adjudicó las competencias del Ejecutivo y ha contado con el apoyo de unos 50 países, incluido Estados Unidos.

Fuente: AFP y El Comercio

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