El ministro de Salud Pública, Julio Mazzoleni, ratificó su posición a favor del incremento impositivo al tabaco, enfatizando que el impacto de las enfermedades asociadas al mismo en el sistema de salud ronda los 300 millones de dólares, y la recaudación actual orilla los 70 millones de dólares.


En el Brasil, el impuesto subió un 70 por ciento, y eso se tradujo en la reducción del 50 por ciento en el consumo de tabaco en ese país. Ese es el principal objetivo de la mayor carga impositiva, no la recaudación, si bien ésta sirve para mitigar enormes gastos generados por el tabaquismo, informó el Ministerio de Salud.

En ese sentido Mazzoleni, ratificó su posición a favor del aumento impositivo al tabaco, a las bebidas alcohólicas y a las azucaradas. Señaló que los organismos de salud recomiendan en el caso del tabaco al menos, un 70 por ciento en impuestos, por lo que consideró que es el momento de “decir las cosas como son”, subrayó.

“Desde esta cartera, vamos a abogar por la prevención. Nos sale muchísimo más caro solucionar estos problemas en los hospitales que trabajar en la prevención del consumo de tabaco, el consumo exagerado de alcohol y el consumo elevado de alimentos procesados y azucarados”, remarcó.

Expuso que, si bien es cierto que recaudar no es el afán principal de este tipo de impuesto, la recaudación que se produce también sirve para mitigar los enormes gastos que genera el tabaquismo en el sistema de salud.

 “Existen estudios en Paraguay que muestran que la recaudación que se tiene actualmente orilla unos 70 millones de dólares con el impuesto al tabaco, y el impacto que tienen las enfermedades asociadas al tabaco en el sistema de salud está alrededor de los 300 millones de dólares”, afirmó Mazzoleni.

Además, sostuvo que las personas que no fallecen como consecuencia del consumo del tabaco y que pueden ser tratadas en los hospitales padecen enfermedades crónicas que limitan sustancialmente su calidad de vida, recordando que son 9 los fallecimientos diarios en nuestro país asociados al tabaquismo.

Afirmó que el aumento del precio de las cajetillas de cigarrillos a lo largo del tiempo permite una reducción bastante importante del consumo del tabaco. “Por ejemplo, en el Brasil, en un periodo de tiempo de unos 10 años, el impuesto subió aproximadamente un 70 por ciento, y eso se tradujo en una reducción del 50 por ciento en el consumo de tabaco en ese país”, argumentó.

Por otro lado, también se refirió a la reducción significativa en el consumo de alcohol con varias medidas, no solo con los impuestos, sino también la oferta, el control de la publicidad y el control de los horarios de autorización de ventas.

“Eso ha sido probado una y otra vez en todas partes del mundo y, si bien siempre hay un lobby importante de las industrias afectadas, esta evidencia científica generada por un grupo absolutamente independiente y por investigadores independientes es bastante irrefutable y contundente”, puntualizó finalmente el secretario de Estado.

Fuente: Agencia IP

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