Vamos a llegar a un acuerdo, dijo López Obrador. El peso mexicano se devaluó un 4% desde el anuncio.


El gobierno mexicano se mostró “optimista” respecto a lograr un acuerdo que evite finalmente la imposición de aranceles a sus exportaciones por parte de Estados Unidos, aunque el presidente Donald Trump dio casi como un hecho esa medida a partir del lunes próximo.

“Sentimos que vamos a llegar a un acuerdo, estoy optimista, no solo porque puede lograrse este acuerdo, estoy optimista porque representa un gran país y a un gran pueblo, entonces hemos resistido todos los embates y calamidades”, afirmó el mandatario mexicano Andrés Manuel López Obrador.

Pero desde Londres, donde se encuentra de visita, Trump volvió a mostrarse implacable. “Vamos a ver si podemos hacer algo, pero creo que es más probable que las tarifas sigan adelante”, advirtió el magnate inmobiliario, dando a entender que los aranceles se aplicarán inevitablemente como sanción contra México por no haber detenido el flujo migratorio en la frontera.

Los mercados también dan por descontado que la medida se concretará. De hecho, el peso mexicano registra ya un 4% de depreciación frente al dólar desde que Trump anunció la imposición de estas sanciones.

Los aranceles comenzarán a aplicarse el 10 y serán del 5%, pero llegarían hasta el 25% en un lapso de cinco meses. El presidente estadounidense ha advertido que no se levantarán hasta que el gobierno mexicano no realice acciones concretas para resolver el flujo migratorio desde Centroamérica, iniciado en octubre pasado por medio de sucesivas caravanas provenientes de Honduras, El Salvador y Guatemala.

Se calcula que cada día entran clandestinamente a Estados Unidos unos 4.500 extranjeros, más de 120.000 por mes, pero México sólo ha podido deportar a 80.000 centroamericanos en los primeros 6 meses de la actual administración.

“México no debería permitir que millones de personas intenten entrar a nuestro país y ellos pueden detenerlos rápidamente. Si no lo hacen, impondremos tarifas”, reiteró Trump durante una rueda de prensa en la capital británica.

Los analistas consideran que Trump utiliza a México -lo mismo que la guerra comercial contra China- como un instrumento político destinado a mostrar fortaleza y decisión. De esta manera espera elevar su popularidad en sectores estadounidenses conservadores, frente a las elecciones del año próximo.

Hoy habrá una cita crucial entre una amplia delegación de altos funcionarios mexicanos, encabezada por el canciller Marcelo Ebrard, y altos responsables del gobierno estadounidense para tratar de encontrar un punto de entendimiento. El ministro mexicano sostuvo que hay un 80% de posibilidades de que se resuelva el problema y no entren en vigencia los aranceles.

López Obrador también trató de calmar las aguas. “Tenemos clara la estrategia para que haya confianza, certidumbre y no miedo. Los mexicanos que están en EE.UU. deben tener seguridad de que cuentan con el apoyo del gobierno de México, lo mismo los empresarios y los inversionistas”, dijo.

“Nosotros pensamos que la mejor política, cuando hay diferencias y conflictos, tiene como sustento el diálogo, diálogo y más diálogo”, agregó el mandatario al recordar que su país ha recibido el apoyo de gobernadores de estados fronterizos con México como Texas, Nuevo México y California.

En el Congreso de Estados Unidos el propio Partido Republicano de Trump, tradicionalmente opuesto a las medidas proteccionistas, está molesto con la decisión de aplicar aranceles a México. Tanto que algunos legisladores estarían evaluando organizar una votación para bloquearla, según anticipó el diario The Washington Post.

Fuente: Clarín

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