Silvio Beto Ovelar, abandonó su puesto de presidente de la Cámara de Senadores y ocupó su curul para sentar postura al respecto de la pérdida de investidura de su colega Dionisio Amarilla.


Hizo referencia al artículo 201 de la Constitución Nacional, que establece que un legislador sólo podrá ser despojado de sus investiduras, cuando el uso indebido de influencias esté fehacientemente comprobado. Agregó que dicha comprobación solamente puede realizarla el Poder Judicial.

Yo veo que las cartas están echadas y mi posición va a ser una vez más, antipática”, manifestó y dijo que, así como trabajó para que Enrique Salyn Buzarquis no pierda su investidura, apoyará a Amarilla. “No sólo voté en contra, sino que operé para que no se consigan los votos y me gané inclusive la antipatía de mis colegas, porque estaba convencido de que ese hecho no ameritaba el castigo”, aseveró.

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