La primera cotización en internet después de las PASO fue $48,50. El Banco Central se prepara a resistir. Arranca un nuevo capítulo mercado financiero. El dólar, las tasas, los bonos y las acciones están bajo presión a partir del resultado de las PASO de ayer. La ventaja que logró la fórmula Alberto Fernández/Cristina Kirchner abre la posibilidad de un triunfo en primera vuelta el próximo 27 de octubre y una puerta para 76 días de incertidumbre en los mercados.


El viernes una encuesta del brasileño banco Pactual había arriesgado que el Gobierno perdería las PASO por muy poco y sirvió de argumento para justificar una suba de 8% en las acciones, la recuperación de los bonos y una leve baja del riesgo país. ¿Cuanto de eso podrá cambiar desde hoy?

Aquel resultado reflejo con claridad que una cosa son los que operan y otra son los que votan. Aquella mejora, que al calor de los datos que se difundían sobre la medianoche podría tratarse de un vuelo de pájaro, podría diluirse en pocas horas.

El mensaje desde el Banco Central es similar al que viene emitiendo desde hace semanas: “lo nuestro es estar siempre alerta y atrincherados”.

Una lectura de ese concepto es: tasa de Letras de Liquidez (Leliq) por encima de 63% anual, como venía desde la semana pasada, y escasez de pesos en circulación para desalentar la compra de dólares.

Corriendo el velo del dólar quieto y del nivel real del dólar

La estrategia oficial se complementa con la venta de dólar futuro y un interrogante clave es si en los 76 días que quedan hasta la elección del 27 de octubre el Central deberá vender dólares en el mercado contado. Está autorizado a hacerlo desde el 29 de abril pasado, cuando el Fondo Monetario autorizó las intervenciones pero aún no hizo uso de esa posibilidad.

Además de contraer la cantidad de dinero el Central cuenta con aproximadamente US$5.000 millones para intervenir en el dólar futuro y unos US$ 21.000 millones de reservas netas que podría destinar a moderar movimientos bruscos en el dólar.

Pero el partido financiero que se empieza a jugar hoy tendrá como protagonista, junto a la oferta de divisas, la demanda de pesos que es un tema sensible y clave.

Los analistas apuntan a seguir de cerca la evolución de los depósitos en pesos. El resultado del mes pasado fue una caída de casi 21% en las cuentas corrientes y del 18% en la cajas de ahorro que se compensó con una suba de 12,5% en los plazo fijos que no se ajustan por CER.

Esa fotografía demuestra que el poder de las tasas de interés altas en términos reales dio resultado en julio para atraer los pesos dentro del sistema financiero.

A ese saldo positivo del lado de los pesos se suma que los depósitos en dólares rondaron los US$ 32.000 millones.

El sistema financiero destaca una solidez que habrá que seguir de cerca tanto por la efectividad de los instrumentos del Central para defender la estabilidad como por las definiciones de los candidatos de la oposición.

Alberto Fernández ya había dicho que para él el dólar está atrasado y lo quiere más alto y que las tasas de Leliq superiores al 60% son insostenibles.

En la crítica a las tasas altas por su impacto negativo sobre el consumo y la actividad económica hay consenso generalizado entre los profesionales aún cuando todos entienden que resultaron un instrumento indispensable para contener al dólar en los últimos meses.

Hoy se pone a aprueba todo el esquema que, aunque se consideraba transitorio y para enfrentar un situación de crisis, ahora ingresa en un túnel de presión recargado.

¿Resistirá el Banco Central un sacudón cambiario u optará por otra estrategia?.¿Dejarlo ir un poco para después contenerlo en un nivel más alto?.

Las respuestas pasarían más por las definiciones políticas que pueda dar Alberto Fernández y sus colaboradores que por las estrictamente técnicas.

El viernes el dólar cerró en $46,55 y anoche el sitio Balanz lo vendía en la web a $48,50 o sea con una suba de 4,3% que constituyó una primera señal muy potente sobre la visión del mercado.

Los argentinos saben de sobra que mantener la estabilidad cambiaria es uno de los pilares esenciales para contener la inflación con lo que lo que pase con el dólar en las próximos días será esencial.

Para los mercados, a partir de que se conoció el primer dato oficial de que la fórmula del Frente por Todos había logrado 47,01% y Todos por el Cambio un 32,66% lo esencial pasó a ser lo que diga Alberto Fernández de ahora en más.

La lectura de los operadores es lineal: Fernández quiere dólar más alto y tasas más bajas.

También había adelantado que, en caso de llegar a la presidencia aumentará las jubilaciones, abrirá las paritarias y brindará medicamentos gratis a todos los jubilados.

Los operadores decidirán frente a esa perspectiva y a la espera de definiciones sobre quienes podrían ser los colaboradores de Fernández y que decisiones tomará respecto a la deuda pública.

El cambio de panorama es muy fuerte y la idea de que las PASO definía el futuro del país entre dos modelos se hizo palpable. Perdió el esquema de apertura e impulso a la inversión y ganó el de expansión del consumo interno, menos amigable de los mercados. La moneda ya no está en el aire y ahora le toca mover a Fernández.

Fuente: Clarin

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