Los padres de un bebé de 9 meses, que fue sometido a un trasplante de corazón en noviembre del 2018, han presentado una denuncia, a través de la Asociación Defensor del Paciente de Carmen Flores, por homicidio por imprudencia profesional grave. El juzgado investiga si fue el médico del Hospital Gregorio Marañón el que prescribió la dosis incorrectamente o fue la enfermera la que la aplicó de forma indebida.


Foto: extraída de la web

El juzgado de instrucción número 10 de Madrid investiga si la administración de un gramo de un fármaco inmunodepresor, cuando lo recomendado eran 100 miligramos, derivó en una negligencia durante el proceso de recuperación, cuando se le administró la dosis letal del medicamento, vía oral, utilizado para casos de trasplante.

En la historia clínica del bebé, a la que ha tenido acceso el diario, aparecen estas anotaciones: “A primera hora de la mañana se le administra por error una dosis 10 veces superior a la correspondiente de micofenolato oral”. Tras el mismo se intentó revertir la situación con “carbón activado y colestiramina”, pero el micofenolato le provocó una necrosis intestinal que derivó en isquemia, conocida como ‘infarto intestinal’. El bebé acabó falleciendo el 19 de febrero, dos semanas más tarde.

Pesquisa

A través de la investigación se trata de determinar si fue el médico el que prescribió la dosis incorrectamente o fue la enfermera la que la aplicó de forma indebida. Desde el Defensor del Paciente apuntan a que el Hospital Gregorio Marañón de Madrid no ha ofrecido explicaciones a los padres, ni se les ha brindado ayuda psicológica.

Desde el hospital implicado han rechazado hacer declaraciones, aunque reiteran su máxima voluntad de colaborar con la Justicia hasta que se dirima cualquier tipo de responsabilidad.

Fuente: RT en Español, El Mundo

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