Esa tecnología ayudó a descubrir la huella térmica que dibujó el chico de seis años de edad, que fue hallado exhausto junto a su perro. ¿Cómo funcionan esas cámaras y para qué sirven?


El fotógrafo subrayó que la tecnología que ofreció no fue la única responsable del rescate, sino que colaboró en tareas en las que participaron 600 personas (Foto: Pexels).

Esta semana, los servicios de rescate en Clear Lake, una ciudad ubicada en Minnesota, Estados Unidos, encontraron a un nene de seis años que se había perdido en una zona boscosa. En esa tarea colaboró un fotógrafo que aportó un drone equipado con una cámara térmica.

Esas tecnologías fueron fundamentales para dar con la ubicación del pequeño, llamado Ethan Haus.

El niño había sido visto por última vez junto a su perro, cerca del bosque que circunda esa localidad. Los rescatistas recorrieron la zona hasta la madrugada, sin conseguir encontrar a Ethan. Steve Fines, el mencionado fotógrafo, creyó que sería útil acoplar una cámara térmica al vehículo aéreo que habitualmente utiliza para capturar imágenes profesionales.

Cerca de las 2 a.m. esa cámara mostró las pisadas del nene, que finalmente fue encontrado junto a su perro, tumbado en el piso.

“Quiero agradecer sinceramente a todas las personas que se contactaron conmigo después de que mi drone y la cámara térmica ayudaron a encontrar a Ethan hace un par de noches”, dijo Fines en una entrada publicada en Facebook.

El fotógrafo aseguró que si bien muchos reportes se centraron en el rol de su tecnología, el rescate no hubiera sido posible sin el trabajo de los socorristas. “Fuimos más de 600 personas los que encontramos a Ethan”, remarcó.

Cómo funciona una cámara térmica

Las también conocidas como cámaras termográficas, muestran en una pantalla la radiación de calor que emite un cuerpo, invisible para el ojo humano pero no para esa tecnología. Mientras que los primeros modelos trabajaban con grises (los tonos claros representaban las zonas más calurosas y los oscuros, las frías), los actuales muestran colores.

En estos casos, el rojo representa el sector de más calor en una graduación que va hasta las tonalidades azules. Según los modelos, es posible detectar temperaturas que van de los 20 grados bajo cero hasta los 350 grados centígrados.

Esas cámaras tienen un sensor térmico capaz de detectar la mencionada radiación. Más allá de los usos militares, esos dispositivos ofrecen múltiples funciones y soluciones tanto en industrias, como en fábricas, en el sector de la salud, en el automotriz, en la construcción, etcétera. Como hemos visto, también es útil para la localización de seres vivos ya que el cuerpo emite una temperatura muchas veces diferente a la ambiental.

En el caso de Ethan, la diferencia de colores que vemos en la imagen que compartió el fotógrafo fue posible gracias a que en la zona boscosa, ya de madrugada, la temperatura ambiental era realmente baja.

En los últimos años las cámaras térmicas se volvieron más accesibles. De hecho, hay algunos celulares que incorporan ese avance, aunque son utilizados en determinados sectores que toman provecho de la tecnología en cuestión.

 Fuente: TN.com.ar
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