Un niño de cuatro años fue rescatado por los Bomberos Voluntarios de Ciudad del Este luego de haber caído a un pozo de al menos 17 metros de profundidad. La víctima resultó ilesa de la caída. Ocurrió en el barrio Pablo Rojas.


El menor precisamente es hijo de un integrante de los Bomberos Voluntarios.

Según manifestaron los testigos, el menor jugaba en el patio con otras criaturas, cuando subió a una chapa de zinc que era utilizado como tapa del pozo. Debido al peso del menor, la chapa se rompió y dejó caer al menor al vacío. El niño se intentaba atajar de la manguera y los cables del motor de agua durante la caída, por lo que eso sirvió para amortiguar el rápido descenso.

El niño solo sufrió algunas escoriaciones tras la caída, pero igualmente fue llevado hasta el Pabellón de Traumas para pasar por una inspección médica para luego volver a su casa con su familia.

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