Moscú no incluirá sus nuevas armas en una prórroga del Nuevo START o START III, el tratado que limita el armamento estratégico como exige Washington, sin antes modificar el pacto


Al último pacto nuclear que queda entre Moscú y Washington se le empieza a acabar el tiempo. Y mientras, surgen nuevas complicaciones. Rusia no incluirá sus nuevas armas en una eventual prórroga del Nuevo START o START III, el tratado que limita el armamento estratégico como exige Estados Unidos, sin modificar el acuerdo.

El pacto fue suscrito en 2010 y que expira en 2021. Esta vez, de nuevo el problema es China. EEUU la quiere en el acuerdo. China dice que apenas tiene cabezas nucleares comparado con Rusia y EEUU, y les insta a que pacten entre ellos.

“La parte estadounidense ha estado planteando la idea de incluir en este tratado nuevas armas rusas que no están afectadas por el acuerdo”, ha señalado el viceministro de Asuntos Exteriores, Serguei Riabkov, en una conferencia sobre la no proliferación de armas que se celebra en Moscú. El problema de fondo es China, pero sólo para EEUU. El ministro ruso de Exteriores, Serguei Lavrov, ha ido más lejos y ha añadido, por su parte, que Washington actúa “de manera provocadora” al fijar como condición que China se sume a las conversaciones en el diálogo con Rusia sobre la prórroga del Nuevo START.

Es el único pacto que queda entre ambos países de reducción de armas nucleares tras el abandono por parte de ambas potencias del tratado de eliminación de misiles de corto y medio alcance (INF). Moscú ha instado a Washington en varias ocasiones a reanudar el diálogo estratégico sobre el control de armas. En octubre el presidente ruso, Vladimir Putin, anunció que el país comenzará a fabricar misiles de mediano y corto alcance en respuesta al desarrollo de este tipo de cohetes por parte de Estados Unidos. Pero ahora Rusia dice que no está dispuesta a incorporar sus nuevas armas a ese nuevo pacto, al menos no “sin una revisión y modificación sustancial del texto del acuerdo”.

Ante la ausencia de progresos, hace tiempo que Moscú sospecha que en Washington no están interesados en prorrogar el Nuevo START o START III. Según Riabkov, Washington “ignora explícitamente” las preocupaciones de Rusia “con respecto al cumplimiento de las obligaciones del tratado por parte de Estados Unidos y se niega a explicar sus planes con respecto a una prorroga”. Riabkov cree que la exigencia de EEUU de incluir a otros países en el tratado “crea la impresión de que está jugando a ganar tiempo” para crear un pretexto para desvincularse del Nuevo START.

Durante este año el presidente estadounidense, Donald Trump, ha insistido en que China se sume a un nuevo tratado, algo que el país asiático ya ha rechazado y volvió a hacer ayer. El director general del Departamento de Control de Armas y Desarme del Ministerio de Exteriores del gigante asiático, Fu Cong, ha afirmado para Efe que “no es realista esperar que Pekín se una a las llamadas conversaciones trilaterales”. “China no rehuye el cumplimiento de sus propias responsabilidades. No rehuye la responsabilidad. Estamos dispuestos a reducir los arsenales nucleares a niveles honestos”. Si otros países reducen sus arsenales al nivel de China, estamos dispuestos a unirnos al proceso” de otra manera, ha indicado en la misma conferencia.

El diplomático chino ha llamado “a las dos superpotencias nucleares a reducir más sus armas nucleares a fin de crear las condiciones para que otros Estados nucleares participen en negociaciones de reducción de armas”.“El Nuevo START entre Rusia y EEUU debe ser renovado”, ha insistidp Fu Cong. Riabkov ha avisado de que, “si se termina el tratado, el mecanismo de reducción de armas ofensivas también dejará de existir”.

Fuente: El Mundo

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