Las fuerzas del orden detuvieron a 264 personas en las protestas de los "chalecos amarillos" que se desarrollaron este sábado en Francia, 173 de ellas en París, indicó el ministro del Interior, Christophe Castaner. Destacó los "pocos manifestantes" que acudieron a esas movilizaciones y lo "brutos" que fueron. Los pedidos del movimiento son tanto diversos como confusos, pero resaltan la inquietud de una parte de la población acerca de sus condiciones de vida y denuncian también la falta de representatividad de la clase política.


Integrantes del movimiento de los "chalecos amarillos" marchan en los Campos Eliseos en París, noviembre de 2018. Foto: Reuters

Según las cifras de su departamento, las manifestaciones convocadas este sábado por todo el país reunieron a 28.000 personas, de las cuales 4.700 en la capital, que fue donde se vivieron los altercados más graves, en particular en la plaza de Italia, con vehículos quemados, comercios vandalizados y mobiliario urbano destruido.

El ministro hizo hincapié en que el movimiento, que se inició hace un año, el 17 de noviembre de 2018 y que nació para reclamar “justicia democrática”, ha pasado a quedar controlado por grupos violentos, en particular de extrema izquierda y jóvenes radicalizados.

Desde hace tiempo -añadió-, “los ‘chalecos amarillos’, que son muy pocos en número, tratan de unirse a todas las movilizaciones que se organizan en Francia” para tratar de sobrevivir.

Diferentes colectivos de “chalecos amarillos” han lanzado nuevas convocatorias de manifestaciones este domingo por las redes sociales, muchas de ellas sin precisar por adelantado el lugar de concentración para jugar con el factor sorpresa frente a la policía.

 

Fuente: EFE – France 24

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