La articulación Mujeres indígenas del Paraguay (MIPY) solicitó una reunión con la fiscala general del Estado, Sandra Quiñónez, para exponer los diferentes casos de violencia hacia niñas, adolescentes y mujeres indígenas en Paraguay. “Hemos solicitado por nota, pero seguimos aguardando una respuesta”, dijo Tina Alvarenga, una de las integrantes de la articulación.


“Sobre el caso de la adolescente indígena que se encontró maniatada en Asunción, como mamá y como mujer indígena, nosotros pedimos, por favor, a la fiscala Sandra Quiñonez que se aclare este caso y que se pueda ser castigado él o las personas responsables”, dijo Jacinta Pereira, sanapaná,  lideresa de la comunidad “La Redención”, dónde viven indígenas de diversas etnias.

“Necesitamos justicia. No porque sucedió con una persona indígena, debe quedar en oparei. Hay muchas cosas que nos preocupan como mujeres, de nuestras adolescentes y niñas, pero también hubo un caso de un joven indigente e indígena al que mataron, Lorenzo Silva, en diciembre y todavía su asesino anda suelto”, dijo en guaraní Marta Portillo, del pueblo Avá Guaraní de Canindeyú.

Medidas prioritarias

La organización Mujeres Indígenas del Paraguay (MIPY) viene realizando encuentros sobre distintos temas y este jueves y viernes, sus integrantes estarán en Asunción en un espacio de formación con el apoyo del Centro de Documentación y Estudios (CDE) integrante de la Articulación Feminista Marcosur y la cooperación de UNICEF. El último encuentro fue el sábado 15 de febrero y  se refirió a las medidas prioritarias que se pueden hacer y que pueden hacer de manera autogestiva desde la organización teniendo en cuenta lo que dijeron las adolescentes y jóvenes  el Marco del II Encuentro Nacional de Mujeres Indígenas en diciembre pasado.

“Estuvimos trabajando sobre un documento que prepararon los jóvenes y viendo qué es lo que nosotras podemos hacer como adultas. Entre los temas que más preocupan a las mujeres están: drogadicción, el abuso sexual y la violación; el suicidio; la muerte por embarazo adolescente y los homicidios”, contó  Paulina Villanueva, Guaná.

Entre las medidas que se priorizará desde MIPY están las acciones de incidencia para la prevención de estos temas: la afirmación de la cultura indígena respetuosa de la vida de las niñas, adolescente y mujeres; concursos en las instituciones educativas para promover las culturas; capacitación a los jóvenes sobre temas como: violencia, abusos sexuales y planificación familiar. También,  capacitación sobre liderazgo para las y los jóvenes.

Lina López Gómez- del pueblo Enxet Sur, de Presidente Hayes, explicó que en su comunidad, ubicada en el Chaco,  el suicidio en jóvenes es una de las principales preocupaciones. “Once jóvenes perdimos en mi comunidad, entre primos, sobrinos. Dos o tres cada año se suicidan y es algo que nos toca de cerca. Como medida prioritaria, lo que podemos hacer, es pedir al ministerio de salud, profesionales que nos puedan ayudar no sólo a los jóvenes, sino a los familiares para saber cómo prevenir; pero como MIPY también dijimos que buscaríamos lideresas espirituales para hablar por qué está pasando este tipo de cosas”, dijo Lina López.

 CASOS DE FEMINICIDIOS

El Observatorio de Igualdad y No Discriminación del Centro de Documentación y Estudios (CDE)  registra entre el 2018 y 2019, al menos 7 casos de niñas, adolescentes y mujeres indígenas asesinadas por ser mujer; al menos 3 casos de embarazo adolescente consecuencia del abuso sexual que fueron publicados en medios de comunicación.

Durante el mes de enero del 2020 dos casos conmovieron mediáticamente: El primero sucedió en Asunción y se trata de una adolescente indígena encontrada maniatada en el centro de Asunción y el segundo sucedió en Concepción, y es el caso de una mujer embarazada que denunció abuso sexual a ella y a su hija de once años.

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