El temor por la propagación del coronavirus en Italia llegó al Vaticano, que decidió suspender algunas actividades ya organizadas en lugares cerrados con significativa presencia pública, informó hoy el director de la Oficina de Prensa del Vaticano, Matteo Bruni, que precisó que la audiencia general del miércoles en la Plaza de San Pedro no se suspende.


El temor por la propagación del coronavirus en Italia llegó al Vaticano, que decidió suspender algunas actividades ya organizadas en lugares cerrados con significativa presencia pública, informó hoy el director de la Oficina de Prensa del Vaticano, Matteo Bruni, que precisó que la audiencia general del miércoles en la Plaza de San Pedro no se suspende.

La Universidad Urbaniana iba a presentar, esta tarde, la presentación de un volumen dedicado a la figura del cardenal Celso Costantini con un gran número de participantes y con diversas personalidades, entre ellas, los cardenales Parolin, Tagle y Filoni. Sin embargo, la evolución del cuadro vinculada a la propagación del coronavirus en Italia ha llevado a elevar el nivel de cautela y a posponer la reunión.

Es un ejemplo de los «eventos previstos para los próximos días en lugares cerrados y con una importante afluencia de público» que, según Bruni Bruni, «fueron pospuestos» dentro del Vaticano, decisión que, sin embargo, «no perjudica la celebración de la audiencia general del miércoles 26 en la Plaza de San Pedro”.

Se trata de una medida flanqueada por otras de carácter médico, en primer lugar, la habilitación de un puesto con «un enfermero y el médico de guardia para la asistencia inmediata en el dispensario del vaticano en el caso de pacientes con síntomas atribuibles al coronavirus». Además, se han instalado «dispensadores con desinfectantes de manos» en las oficinas en las que se permite el acceso a la Ciudad del Vaticano.

De acuerdo con las disposiciones del gobierno italiano
El personal sanitario del Vaticano, dijo Bruni, pondrá en marcha en caso de positividad de Covid-19 – por el momento no detectado – «los procedimientos previstos en los acuerdos con el Ministerio de Salud italiano».

«La Dirección de Salud e Higiene del Estado de la Ciudad del Vaticano – aseguró – está en constante contacto con la Región del Lacio y el Grupo de Trabajo del Ministerio de Salud y seguirá y difundirá las recomendaciones que se le hagan».

En Milán, Cáritas busca proteger a los trabajadores asistidos y voluntarios
El director de Caritas Ambrosiana Luciano Gualzetti afirmó que se está tratando de «acompañar, proteger lo más posible, además de a los operadores y voluntarios, a las personas más débiles”, constató VaticanNews.

Así que desde el punto de vista de los servicios, dice, «se trata de mantenerlos abiertos, pero con todas las precauciones necesarias». Gualzzeti refiere que en los comedores se está comprobando si es posible proporcionar la comida caliente en contenedores evitando concentrar a la gente en una sola habitación.

En cuanto a los refugios nocturnos, señala naturalmente la decisión de mantenerlos abiertos, considerándolos como las propias residencias para evitar forzar a la gente a salir. En los centros de escucha y los mostradores, se trata eventualmente de concertar citas con las personas, para evitar la concentración masiva de personas.

En tanto las diócesis del norte de Italia se encuentran en “máxima atención”. La diócesis de Venecia suspendió las misas hasta el primero de marzo, lo mismo ocurre en Pavía, mientras que en Turín desde ahora hasta el primero de marzo las actividades pastorales se suspenden con la participación de grupos de personas, excepto las Santas Misas. Las misas están suspendidas casi en todas partes en Piacenza y Módena.

Agencia AICA

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