Este 1 de marzo, se recuerda el Día de la Cero Discriminación que busca poner fin a la discriminación contra las mujeres y las niñas y a conseguir los mismos derechos, trato y oportunidades.


A nivel mundial, al menos una de cada tres mujeres y niñas ha experimentado violencia en sus vidas, y las adolescentes experimentan tasas más altas de violencia de pareja que las mujeres adultas en general. Esta cifra esconde profundas disparidades, con más del 50% de las mujeres en algunos países reportando violencia solo en los últimos 12 meses.

Aunque algunos países han progresado hacia una mayor igualdad de género, la discriminación contra las mujeres y las niñas todavía existe en todas partes. Sabemos que sin igualdad de oportunidades desde el principio, sin acceso a la educación, la desigualdad persistirá. Sin embargo, casi una de cada tres niñas adolescentes de entre 10 y 19 años de los hogares más pobres del mundo nunca ha ido a la escuela.

Las desigualdades, la discriminación y la violencia siguen siendo posibles dentro de las estructuras de la sociedad. En muchos países, las leyes que discriminan a las mujeres y las niñas siguen vigentes, en áreas de trabajo, propiedad, derecho penal y salud y derechos sexuales y reproductivos, entre otros.

Para agravar estas desigualdades están las cargas de la atención no remunerada y el trabajo doméstico, los derechos desiguales de propiedad y herencia y la autonomía financiera limitada. Se estima que las mujeres realizan tres cuartas partes del trabajo de cuidado en el hogar, trabajo que aún no recibe reconocimiento por su importancia en la sociedad y la economía y que sigue sin ser remunerado.

 

Fuente: ONUSIDA

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