Con un sentimiento de tristeza e indignación, decenas de personas se sumaron este miércoles a las labores de búsqueda de una treintena de desaparecidos tras el fuerte temporal que ha azotado el litoral de Sao Paulo, el cual ha provocado la muerte de al menos 23 personas.


La ciudad costera de Guarujá, situada a unos 80 kilómetros de Sao Paulo, amaneció hoy de luto tras registrar 18 de las 23 muertes contabilizadas hasta el momento, entre ellas la de una madre y su bebé, así como tres menores y dos bomberos que trabajaban en el rescate de varias personas.

«Es un escenario de guerra, de muerte y de destrucción», aseguró a Efe el comerciante Paulo Félix, propietario de un pequeño comercio en el Morro do Macaco Molhado, uno de los cerros más afectados por las torrenciales lluvias que golpean la región desde el lunes.

Los deslizamientos de tierra provocados por el temporal han arrasado con todo a su paso y las humildes viviendas han sido sepultadas por una inmensa marea de lodo, mientras árboles, rocas y electrodomésticos se encuentran desparramados por un inmenso barrizal.

Si bien en el último balance oficial las autoridades apuntan a que 26 personas siguen desaparecidas, los residentes de las comunidades afectadas aseguran que el número es mucho mayor y que existen «centenas de viviendas enterradas».

«Es muy difícil precisar el número de desaparecidos, porque cambia a todo rato. Pero seguramente tendremos más víctimas», señaló a Efe el teniente coronel Nilton César Zacarias Pereira.

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