Los italianos salieron este sábado a sus ventanas para aplaudir a los médicos y técnicos sanitarios que combaten el coronavirus e infundir ánimos en estos momentos en que todo el país debe permanecer confinado en sus domicilios para prevenir contagios.


En Italia la gente encara su quinto día confinada en sus casas, tal y como ha pedido el Gobierno, pero han surgido numerosas iniciativas para animar las largas horas de encierro coordinadas siempre desde las redes sociales.

La última se produjo este sábado, cuando los ciudadanos de ciudades de todo el país salieron a sus ventanas y balcones al mediodía para aplaudir el incansable trabajo de los médicos y personal sanitario que combate en primera línea al patógeno.

Así ocurrió por ejemplo en las calles del barrio romano de San Giovanni, donde ya se pueden ver en los balcones algunas pancartas en las que se leen lemas como «Andrà tutto bene» (Todo irá bien).

La misma frase que cuelga desde hace días desde el balcón del despacho de la alcaldesa romana, Virginia Raggi, en el palacio del Campidoglio.


Pero también se escucharon aplausos en otras ciudades como Milán (norte), capital de Lombardía, la zona más afectada por la pandemia, así como en Nápoles (sur).

El presidente de la región del Lacio (centro), Nicola Zingaretti, que dio positivo en COVID-19, también celebró las filas de personas que acuden a donar sangre.

«Un gracias de corazón a los italianos, estamos demostrando una vez más que somos un gran pueblo. Continuemos así porque lo necesitamos. Aplaudos y un inmenso gracias a vosotros, trabajadores de la Sanidad italiana», escribió en Facebook, desde la cuarentena.

Ya en las últimas noches surgieron en ciudades de todo el país demostraciones de ánimo espontáneas, con personas entonando el himno nacional o canciones tradicionales en estos momentos difíciles.

El pasado 9 de marzo el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, anunció una serie de restricciones de movimiento y sociales en todo el país para contener la difusión del virus y pidió a todos los italianos que se quedaran en casa y solo salieran en casos de extrema necesidad, como trabajar o hacer la compra.

Ahora, a las tiendas italianas se entra en pequeños grupos, mientras el resto espera fuera en fila india con una separación de un metro entre sí, la mayoría con guantes y mascarilla.

En Roma ya se ha procedido a la desinfección de las calles, residencias de ancianos, guarderías, contenedores y transporte urbano y además se han cerrado los parques, entre otros espacios. EFE

Compartí: