Es un sector tan vulnerable como indispensable. Las actividades culturales, suprimidas en su mayoría por la pandemia del coronavirus, necesitan un futuro que se plantea distinto en función de la atención gubernamental.


La Comisión Europea (CE) no ha presentado por el momento un plan concreto de ayudas al sector cultural para contrarrestar el impacto económico del coronavirus, aunque desde el Ejecutivo comunitario son conscientes de las dificultades que atraviesa esa industria, compuesta en su mayoría por pequeñas empresas que en la actualidad hacen frente a la cancelación de ferias, festivales o actuaciones.

Los ministros de Cultura de la Unión Europea tienen previsto celebrar el 27 de marzo una videoconferencia en la que intercambiarán sus puntos de vista sobre la situación y analizarán qué medidas se pueden adoptar en el ámbito de la UE.

Además, el plan presentado por Bruselas para movilizar 37.000 millones de euros (40.000 millones de dólares) en inversiones ante la crisis del coronavirus también contempla destinar ayudas económicas al sector cultural y creativo.

En cuanto al programa comunitario Europa Creativa, que apoya la cultura y el audiovisual, la Comisión está aplicando la máxima flexibilidad a la hora de implementarlo, dentro de los límites legales establecidos.

Con teatros, cines, museos y librerías cerrados, Alemania da ejemplo al mundo a través de su ministra de Cultura, Monika Grütters, quien ha declarado que la cultura «no es un lujo decorativo», aún admitiendo que no es fácil «reconstruir las estructuras que han crecido en el sector de la cultura y los medios tan rápidamente» tras el perjuicio ya causado por el coronavirus.

Ante el «impacto inimaginable» que se avecina en el panorama cultural, Grütters se ha comprometido a «proporcionar fondos adicionales para la cultura como ayuda de emergencia además del presupuesto existente, a fin de reducir las cargas que ya han surgido y aún están surgiendo».

Por su parte, el sector cultural británico pide clarificación sobre su estatus al Gobierno conservador después de que el primer ministro, Boris Johnson, instara por el momento a no congregarse en cines, teatros y museos pero sin decretar su cierre, lo que puede impedir hacer reclamaciones de seguros.

La Asociación de Museos ha pedido al Gobierno que cancele el Festival de Gran Bretaña de 2022 y destine su presupuesto de 120 millones de libras (131 millones de euros, 141 millones de dólares) a rescatar a los museos en dificultades.

En Italia, el Gobierno ha creado el Fondo para Emergencias de los Espectáculos Audiovisuales, dotado con 130 millones de euros (140 millones de dólares) para todo el 2020, con el que queda suspendido el pago de impuestos y retenciones a empresas que gestionen teatros, salas de concierto, cines, museos, bibliotecas, archivos, monumentos históricos, bares o restaurantes.

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