Por medio de la tecnología, jóvenes de distintas nacionalidades y diferentes credos pudieron conocer de viva voz la realidad que viven sus pares en otras latitudes y compartir sus sensaciones, no exentas de miedo y confusión, pero contundentes en su llamado a la empatía y a la solidaridad; todo en un contexto social único: millones de personas confinadas en sus casas a causa de la enfermedad del coronavirus.


En esta oportunidad, la reunión tuvo una invitada especial, la Primera del Paraguay Silvana López Moreira, quien al igual que todos los chicos, está convencida de que la cultura del encuentro es más necesaria que nunca.

“Espero que podamos ver a nuestros hermanos con el corazón más que con los ojos”, empezó diciendo la Primera Dama desde la Subsistencia del Ejército, en Asunción. “La mejor muestra de cariño que en este momento podemos dar a nuestros seres queridos es quedándonos en nuestras casas, y siendo solidarios desde donde nos toque estar. Me gustaría compartir nuestra experiencia, hemos conformado un grupo de voluntarios, de jóvenes, para ofrecer 2000 platos de comida por día a personas de zonas carenciadas. Creo que todos podemos aportar algo, cantando o simplemente dando una frase de aliento de contención. Estoy segura de que todos vamos a salir mejores seres humanos después de esto”.

Adolescentes de 60 ciudades, como Miami, Maputo, Santo Domingo, Roma, Madrid, Port-au-Prince, Lisboa, Asunción, Barranquilla, Buenos Aires, Tokio, Ciudad de México, Barcelona, Setagaya-ku, Oporto, La Plata, Nápoles, Tampa, Vigo, Panamá, Bucarest, Cascais, Monterrey, Medellín, entre muchas otras, escucharon el mensaje de Silvana López Moreira y generaron un espacio de salud mental y aire fresco.

De igual manera, varios testimonios de compatriotas paraguayos se hicieron eco en todo el mundo, haciendo un llamado a la responsabilidad, sin desconocer las circunstancias de otros contextos y realidades.

Así, la joven Brenda Fariña fue una de las paraguayas que también participó del encuentro. “Es muy lindo tener amigos de todo el mundo, no todos tienen la oportunidad de decir tengo un amigo en Japón, España o República Dominicana; me siento afortunada. Estoy muy feliz de poder seguir compartiendo con esta linda familia y crecer cada día. Siento que estos encuentros ayudan a mi crecimiento personal. Sin dudas, esta cuarentena me invita a la reflexión sobre mis acciones diarias, estoy segura de que cuando todo acabe, cada uno de nosotros saldrá sintiéndose una mejor persona”, expresó emocionada Brenda.

Desde Estados Unidos, el mensaje de Marina Marquis, de Miami, sonó contundente: “Aprendí que Scholas no es una organización, es una filosofía. Entendí que está bien ser un niño, porque ellos ven el mundo con ojos y corazón abiertos, no juzgan y siempre están explorando. Creo que si todos pensáramos así, podríamos empezar a mover el mundo con esta filosofía que Scholas propone. Mi experiencia aquí es una de crecimiento y de familia, eso cambió la forma con que veo el mundo, estoy muy agradecida a Scholas y a la Primera Dama del Paraguay”, dijo.

Al término de la reunión, numerosas conclusiones salieron a la luz, sobre todo, se escucharon palabras poderosas, como fraternidad, sacrificio, coraje, solidaridad, familia, fragilidad, empatía, incertidumbre, desconcierto y comunicación. Las más repetidas fueron esperanza y encuentro.

Además de todo esto, desde Roma (Italia), el embajador paraguayo ante la Santa Sede Alfredo Ratti siguió la videoconferencia atentamente.

Video resumén de la experiencia: https://www.youtube.com/watch?v=jfRpltmKGTU&feature=emb_logo

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