La agente fiscal Carolina Martínez, de la Unidad Penal N°1, inputó a Pablo Sebastián Ayala y Pastor Salcedo Sanabria inicialmente por la comisión del hecho punible de Violación a la cuarentena sanitaria. La representante del Ministerio Público solicitó además al Juzgado Penal de Garantías que aplique las medidas alternativas a la prisión preventiva.


Según el relato de los hechos, el 10 de abril de 2020, agentes de la Policía Nacional de la Comisaría 8va. Central de Capiatá, tras una llamada a la oficina de guardia, se constituyeron en el cementerio de la ciudad, portón 4, ubicado sobre la calle Curupayty casi Virgen del Rosario de Capiatá, donde se encontraba el funcionario municipal, Pastor Salcedo junto a dos personas que dijeron ser hijos del difunto que fue enterrado.

El procedimiento fue informado a la representación fiscal en razón de que los vecinos se encontraban temerosos y reclamaban el horario en el cual se realizaba la inhumación, que fue a las 18:30. Llamó la atención a los pobladores de la zona la hora del entierro. Éstos exigieron la determinación de los motivos y las irregularidades en atención al horario, que pasó las 17:00 horas.

Tras indagación por parte de la Fiscalía, se tomó conocimiento de la falta de autorización por parte del intendente municipal quien en virtud a lo comunicado en redes sociales manifestó que los funcionarios municipales obraron sin la debida autorización.

Además, hoy prestó declaración el asesor jurídico de la Municipalidad quien refirió que los encargados no tenían autorización, ni orden de trabajo.

Se abstuvieron de declarar

Ambos procesados fueron aprehendidos y presentados ante la Unidad fiscal para declaración indagatoria, sin embargo, se abstuvieron de prestar declaración ante la agente fiscal, quien procedió a imputarlos.

Los hijos del difunto (71) presentaron un acta expedida por el Hospital del Cáncer donde manifestaba que este había fallecido de dicha enfermedad.

Fuente: Ministerio Público.

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