El gobernador del estado estadounidense de Nueva York, Andrew Cuomo, afirmó este domingo que los indicadores apuntan a que su entidad ha sobrepasado el punto más alto de los casos del coronavirus SARS-CoV-2 y que se está ya en descenso, como lo demuestra que nuevamente los fallecidos han vuelto a bajar, concretamente 507 en las últimas 24 horas.


El número de muertos en el estado aumentó así 13.869, según datos del Departamento de Salud del gobierno del Estado, una cifra que la Universidad Johns Hopkins eleva a 17.627 -13.157 en la ciudad de Nueva York- porque este centro suma los alrededor de 3.700 casos que fallecieron en sus casas y que tenían síntomas de padecer la enfermedad, pero que en ningún momento acudieron a centros hospitalarios ni fueron analizados para comprobar si tenían el COVID-19.

Dijo que, por tercer día consecutivo, ha habido una merma en la hospitalizaciones, que en este momento registran 16.000 personas, comparado con los 18.000 que hubo en su momento más alto.

«Si los datos se mantienen, si la tendencia se mantiene, estamos pasando del punto más alto, y todos los indicadores apuntan a que estamos en descenso» de la propagación del virus, explicó.

«Todavía hay muchos casos, pero menos», indicó Cuomo en su conferencia diaria sobre el virus, en la que además informó de 507 nuevas muertos en las últimas horas, comparado a los 540 del día anterior.

De acuerdo con Cuomo, todos los indicadores apuntan a una merma: menos muertes, menos hospitalizaciones y menos personas en ventiladores, si bien 1.300 personas con el virus fueron hospitalizadas en las últimas 24 horas y, aunque refleja una reducción con los 2.000 del día anterior, sigue siendo alto los casos, indicó.

«Todavía hay mucha gente llegando a hospitales con el diagnóstico, pero menos de lo que ha sido hasta ahora. Es una buena noticia pero todavía son 1.300 personas positivas que necesitan ser hospitalizadas», argumentó.

El gobernador reiteró su preocupación por los ancianos, donde la incidencia de muerte es muy alta y las comparó con «el fuego sobre la hierba seca».

«Estamos al otro lado de la meseta y continuamos descendiendo» pero, insistió, «hay aún un largo camino que recorrer y mucho trabajo por hacer».

«Podemos controlar la bestia, pero la bestia aún está aquí. Dependiendo de lo que hagamos así serán los resultados», afirmó Cuomo, quien afirmó que «es una reducción temporal» del virus y destacó que se ha llegado a este punto por el esfuerzo en equipo.

De acuerdo con Cuomo, la próxima fase en este esfuerzo será hacer pruebas masivas al azar de anticuerpos en todo el estado para saber por primera vez cuántos fueron realmente contagiados y crearon anticuerpos y se comenzarán a realizar la próxima semana.

«Vamos a tomar muestras a miles de personas a través del estado para saber si tienen anticuerpos» con pruebas aprobadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, en inglés), indicó, para luego recordar que es importante tener esta información para poder reabrir la economía.

«En esta segunda fase es importante no poner en peligro lo que se ha hecho, tenemos que ser listos», afirmó Cuomo para indicar que hay que aplicar lo aprendido con esta experiencia que han tenido para reconstruir Nueva York, igual como ocurrió tras los atentados terroristas del 11-S y del huracán Sandy.

«Construiremos mejor que antes», aseguró y al igual que hizo hoy el alcalde Bill de Blasio reiteró que necesitan financiación del Gobierno federal al estado para continuar brindando los servicios. EFE

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