El Gobierno español cumple este martes cien días inmerso en una pandemia sin precedentes, que ha causado casi 21.000 muertos, ha colocado al borde del colapso a la sanidad española y está causando una profunda crisis económica.


En tres meses, el ejecutivo de coalición progresista, presidido por el socialista Pedro Sánchez, en el que está incluida la formación de izquierda Unidas Podemos, ha tenido que hacer frente a la pandemia por coronavirus que ha afectado a 200.000 personas y ha causado hasta ayer 20.852 fallecimientos, según las cifras oficiales.

CAÍDA EN PICADO DE LA ECONOMÍA

Pero además, la pandemia ha provocado la caía en picado de la economía, al suspender su actividad sectores claves como el turismo, el comercio y el ocio, además de un cierre casi total de las empresas durante los días más crudos de la pandemia, del 30 de marzo al 9 de abril, para frenar la expansión de la enfermedad.

La pandemia convirtió el pasado mes de marzo en el peor mes para el empleo de la historia de España con 302.265 nuevos desempleados.

Para tratar de paliar los efectos económicos de esta crisis, el Ejecutivo aprobó el 17 de marzo un plan de choque con 200.000 millones de euros, cerca de un 20 % del PIB, para dotar de liquidez a las empresas, facilitar los ajustes temporales del empleo y ayudar a las familias más perjudicadas.

EL CORONAVIRUS, CENTRO DE TODA ACTUACIÓN

Esta crisis sanitaria ha eclipsado los principales problemas que afectaban a la política española aquel lejano 13 de enero: la crisis política de Cataluña tras el proceso secesionista ilegal de 2017 y, por otra parte, conjugar las mejoras en los servicios sociales con el mantenimiento de la ortodoxia económica que exigía la Unión Europea (UE).

Hoy en día la UE aborda reforzar la partida de cohesión en el próximo presupuesto comunitario y establecer un fondo adicional para dar respuesta al impacto que el coronavirus ha tenido en los miembros del bloque, especialmente en los más afectados, Italia y España.

Cuando el 31 de enero se detectó el primer caso de coronavirus en España, un turista alemán que llegó a las Islas Canarias (Atlántico), ningún responsable sanitario ni político previó que se convertiría en una pandemia.

Pero el virus se extendió tanto que llevó al Gobierno a declarar el estado de alarma el pasado 14 de marzo, que supone el confinamiento de la población, excepto para comprar artículos de primera necesidad o trabajar en los sectores considerados esenciales.

Desde entonces, el responsable de coordinar todas las acciones contra la pandemia es el ministro de Sanidad, el catalán Salvador Illa, cuyo nombramiento se interpretó como una manera de facilitar el diálogo con los independentistas catalanes, pero esta crisis sanitaria le ha llevado a otro escenario totalmente distinto.

La gestión de la pandemia por parte del Gobierno ha generado duras críticas de la oposición conservadora del Partido Popular, que hasta ayer mismo ponía objeciones al pacto por la reconstrucción económica y social que propone Pedro Sánchez. EFE

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