Pequeños comercios y otros negocios continuaron reabriendo hoy en Europa y América en el marco de la cautelosa y gradual relajación de las cuarentenas por el coronavirus que han empezado a aplicar distintos países, aunque en medio de temores de empleados y clientes que indican que la vuelta a la normalidad aún está lejos pese a cierta contención de la pandemia.


Foto Ilustrativa.

En indirecta referencia a esta tendencia europea y americana, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, pidió hoy al mundo que siga en alerta por la pandemia pese a la reducción de casos en algunos de los países más afectados en Europa, ya que «el virus estará con nosotros durante largo tiempo».

«En algunos países la pandemia está en su fase preliminar, en otros hay rebrotes… queda mucho por hacer aún y el virus estará con nosotros durante largo tiempo», advirtió el etíope en conferencia de prensa, según la agencia de noticias EFE.

Tedros indicó que uno de los mayores riesgos en la actual fase es «caer en la complacencia» y reconoció que es comprensible que en muchos países, donde la población lleva ya varias semanas confinada, la gente se sienta «frustrada».

Recorrida

En Francia, largas colas se formaron hoy ante los pocos locales de McDonald’s que volvieron a prestar el servicio Automac de venta para llevar a conductores sin que bajen de sus autos.

También se han levantado restricciones en Dinamarca, que reabrió su parque de diversiones más famoso; en Austria, que reabrió pequeños comercios y que en mayo reanudará todas las actividades, incluyendo las clases en escuelas, y en Serbia, donde hoy abrieron los mercados de frutas y verduras al aire libre, en todos los casos con máximas precauciones.

En Estados Unidos, en tanto, varios gobernadores -la mayoría republicanos- han comenzado a relajar las restricciones en sus estados en medio de protestas de quienes son requeridos a volver a trabajar y bajo intensa presión del presidente Donald Trump, quien ansía un resurgimiento de la economía del país antes de las elecciones de noviembre, en las que buscará un segundo mandato.

De esa forma, estados gobernados por republicanos, como Texas, Florida, Tennesse, Virginia Occidental y Carolina del Sur, han relanzado actividades o anunciado planes para hacerlo en breve, luego que este fin de semana varias manifestaciones populares apoyadas por Trump reclamaran públicamente y a veces con armas el fin de las cuarentenas.

Una situación similar de presión presidencial se vive en Brasil, en donde los muertos ya superan los 2.900 y los infectados los 45.700.

La presión de Jair Bolsonaro consiguió que el estado sureño de Santa Catarina reabriera su actividad y, aunque mantiene una pulseada política con el gobernador de San Pablo, Joao Doria, éste anunció hoy su plan para comenzar a flexibilizar la cuarentena a partir del 11 de mayo.

Pese a que San Pablo sigue siendo el epicentro de la pandemia en el país, las imágenes aéreas de cientos de nuevas sepulturas en Manaos, la capital del estado amazónico, desnudaron el colapso del sistema sanitario y mortuario que vive esa región.

En el resto de América Latina, algunos países se sumaron a las flexibilizaciones de las cuarentenas: Argentina con las diversas actividades que se pusieron en marcha a principios de esta semana, y Chile, que ordena el tipo y características de los confinamientos de acuerdo a cada ciudad, inició el cauteloso camino hacia la apertura de algunas actividades económicas.

La impaciencia ha ido creciendo debido a los catastróficos efectos económicos resultantes del cierre de industrias y comercios y la suspensión de actividades, que ha provocado la pérdida de decenas, sino cientos, de millones de empleos. Pero incluso en sitios donde los comercios han reabierto, todavía hay recelos.

«Por supuesto estoy feliz de poder abrir de nuevo y de que podamos sacar la cabeza del agua», dijo la dueña de una juguetería de Berlín que hoy reabrió después de más de un mes. Pero se mostró preocupada porque muchos no se toman el brote seriamente.

«Relajar las medidas no significa que todo haya acabado. No acabará en un largo tiempo», dijo, citada por la TV estatal alemana DW.

Números y advertencia

La pandemia ha infectado hasta ahora a más de 2,6 millones de personas y provocó la muerte de más de 180.000 en todo el mundo, incluyendo a más de 45.000 en Estados Unidos, el principal brote en el planeta, según la base de datos de la Universidad Johns Hopkins. La OMS, por su parte, registró hasta hoy más de 2.400.000 casos y casi 170.000 decesos.

Autoridades sanitarias en distintas partes del mundo ya han advertido que levantar las cuarentenas de manera precipitada podría desencadenar un nuevo brote del virus aún más mortífero y perjudicial para las economías. Este es uno de los temas que está en el centro del debate hoy en España.

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