El Gobierno español inicia este lunes un estudio de prevalencia de la COVID-19 para conocer qué proporción de la población está afectada por la enfermedad mediante un muestreo, mientras prepara la transición para recuperar la normalidad social y económica, aunque será lentamente y de manera gradual.


España entra en la séptima semana consecutiva de estado de alarma, confinamiento obligatorio de la población en las viviendas y prohibición de infinidad de actividades comerciales, culturales, educativas, deportivas y de ocio para evitar las aglomeraciones y prevenir el contagio masivo de coronavirus.

Según los últimos datos oficiales, conocidos el domingo, el número de enfermos recuperados en un día (3.024) volvió a ser inferior al de casos nuevos (1.729) por tercera jornada consecutiva, mientras que los fallecidos bajaron a 288, es decir, 90 menos en el plazo de 24 horas.

En total, las defunciones llegan a 23.190, en tanto que los nuevos casos diagnosticados suman 207.637, confirmados mediante las pruebas PCR, las más fiables.

El estudio de seroprevalencia para conocer la incidencia real de la epidemia se basará en datos provinciales y locales y también de edad y sexo en todo el territorio español.

Para llevarlo a cabo, se efectuará un primer test rápido de anticuerpos (una muestra de sangre) y después una segunda prueba de anticuerpos del suero.

El estudio se realizará en tres oleadas, con un intervalo de 21 días, para ver «la evolución dinámica de la enfermedad». Las pruebas se realizarán en 36.000 hogares seleccionados aleatoriamente, con una media de 2,5 miembros cada uno.

Según el Ministerio de Sanidad, la investigación ofrecerá además información del comportamiento de la transmisión del virus dentro de las familias.

A la espera de los resultados, el Ejecutivo aprobará mañana previsiblemente un plan de «desescalada» pualatina y en varias fases de las medidas restrictivas de movimiento de la población y de actividades económicas, que incidirá en las medidas de refuerzo sanitario y de seguridad como la higiene y la distancia física entre personas.

El Ministerio de Sanidad estudiará hoy las demandas de las regiones para aplicar planes territoriales propios para terminar con el aislamiento de la población.

Los ñiños menores de 14 pueden salir desde ayer una hora diaria a jugar y pasear al aire libre en todo el país, acompañados de un solo adulto, normalmente el padre o la madre, y a un kilómetro de sus domicilios como máximo. Todos los alumnos están recluidos en casa desde el 14 de marzo, cuando el Gobierno decretó el estado de alarma y supendió temporalmente las clases presenciales.

El jefe del Ejecutivo, el socialista Pedro Sánchez, anunció que se podría pasear y hacer deporte individualmente desde el 2 de mayo si la epidemia evoluciona favorablemente. EFE

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