El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Secretaría Técnica de Planificación del Desarrollo Económico y Social (STP), junto a organizaciones aliadas, lanzan el concurso “Semillas de Bienestar” que busca visibilizar y apoyar soluciones innovadoras que aborden desafíos relacionados con la producción en la agricultura familiar y la seguridad alimentaria en Paraguay, en el contexto de la emergencia sanitaria por COVID-19 y sus impactos.


Se buscan prototipos de solución existentes, o que puedan ser rápidamente desarrollados o adaptados para abordar los desafíos. Deberán tener las siguientes características: solución innovadora al menos en el ámbito nacional, que se implementada en Paraguay de forma colaborativa con alguna(s) comunidad(es) rural(es) o semiurbana(s) concreta(s); y que tengan potencial de replicarse.

Las postulaciones se realizan a través de la web www.ilabparaguay.org, donde se accede a las bases y al formulario de postulación. Se trata de una convocatoria rápida con fecha límite para postular el 17 de mayo de 2020.

En las diferentes fases del concurso colaboran como aliados la Estrategia Nacional de Innovación (ENI), el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, el Accelerator Lab del PNUD, el Parque Tecnológico de Itaipu (PTI), la Carrera de Ecología Humana de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNA y el Centro de Entrenamiento al Emprendedor (CEE) del Ministerio del Trabajo.

¿Cuáles son las problemáticas que buscan soluciones?

El primer desafío está relacionado con la agricultura familiar, un componente clave en la economía y en el contexto actual de crisis sanitaria, ya que es fuente importante de ingresos para los pequeños productores y contribuye a asegurar la producción de alimentos que consumimos. En esta línea, se buscan propuestas que promuevan la eficiencia en la producción, mejoren el acceso a información y a mercados, reduzcan las pérdidas, generen valor agregado a los cultivos, así como mejoren la gestión de riesgos de producción y distribución en tiempos de pandemia.

El segundo desafío tiene que ver con las huertas familiares y la seguridad alimentaria. La alimentación adecuada fomenta el bienestar general de las personas y el desarrollo social, y las huertas familiares promueven la provisión de alimentos frescos y nutritivos a lo largo del año. En un escenario de crisis, esto es crucial para las familias vulnerables en el campo y la ciudad. Aquí se buscan proyectos que mejoren las prácticas productivas en las huertas familiares, la conservación de la cosecha y los excedentes del huerto, el manejo de alimentos, así como otras ideas para promover la disponibilidad de alimentos seguros y nutritivos.

Estos desafíos surgen de un proceso de identificación y priorización realizado en 2019 con comunidades rurales y semi urbanas (San Pedro y Cordillera), que fueron revisados en el actual contexto de emergencia sanitaria.

El concurso financiará hasta tres propuestas ganadoras con un máximo de USD 7.500 (dólares americanos) cada una, además de sesiones de mentoría y capacitación posterior al concurso. Previamente, se escogerán hasta 12 finalistas que también recibirán entrenamiento y mentoría. Pueden postularse personas físicas de manera individual, como representantes de un equipo, o como parte de emprendimientos emergentes, empresas establecidas, organizaciones de la sociedad civil y grupos organizados, universidades y centros de investigación.

 

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