Nuestro país afronta este lunes su última semana en fase 1 de la cuarentena inteligente, como el Gobierno ha llamado a la retirada gradual de las restricciones sanitarias, que se inició el pasado 4 de mayo y permitió la vuelta a la normalidad de un 58 % de la actividad económica y productiva.


Este lunes también volvieron a ser habilitados los viajes de larga distancia en autobús, suspendidos desde mediados de marzo, cuando se decretó la cuarentena sanitaria total, para evitar así la circulación del virus por el país.

No obstante, el Ministerio de Salud aclaró este lunes en un comunicado que los viajes de larga distancia solo estarán permitidos para los trabajadores exceptuados en la fase 1 y no podrá haber desplazamiento «por ocio, comercio o visita de familiares en el interior del país».

Además, se reanudaron los de media y corta distancia, paralizados desde el 14 de mayo, con motivo de los feriados en el país por el día de la Independencia, el día de la Madre y el fin de semana, para restringir el movimiento.

En ambos casos, se mantendrán los protocolos de seguridad y la mascarilla será obligatoria durante todo el viaje.

Esta fase 1 de la cuarentena inteligente permitió la vuelta a la actividad de repartidores, trabajadores de talleres y fábricas, obras a cielo abierto o abogados, consultores, peluquerías, siempre que fueran a casa del cliente y no hubiera más de tres personas.

Este viernes 21 de mayo, las autoridades sanitarias deberán presentar un informe de situación de las tres semanas anteriores para aprobar el paso a la segunda fase.

De conseguirse el visto bueno, Paraguay entraría en fase 2 y con ello se abrirían las tiendas de hasta 800 metros cuadrados y las oficinas corporativas, volverían a la actividad las obras civiles en general y se habilitarían los deportes y eventos culturales sin públicos.

La fase 2 se alargaría otras tres semanas, hasta la presentación de su informe de situación correspondiente el próximo 11 de junio.

Hasta el momento, el Gobierno se ha abstenido de hacer evaluaciones previas antes del informe del 21 de mayo, aunque sostienen que los datos son alentadores.

El presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez, dijo este lunes, durante la inauguración de unas obras en el departamento de Caaguazú, en la región oriental, que la situación está «relativamente controlada».

«Tenemos buenos números, no hay mucha circulación o mucha evidencia de circulación del virus de manera comunitaria. Significa que se está conteniendo», apuntó el mandatario.

Paraguay ha registrado desde el 7 de marzo, cuando se conoció el primer caso, 786 casos, de los que 11 han fallecido y 202 se han recuperado, con lo que el número de positivos activos se queda en 573.

De esos 573, cumplen cuarentena en los albergues 543 y los 30 restantes, en sus domicilios. EFE

Compartí: